El árbitro de la NBA que apostaba en sus propios partidos

Tim Donaghy, árbitro de la NBA durante 13 temporadas, protagonizó uno de los mayores escándalos de corrupción en la historia del deporte profesional estadounidense. Entre 2006 y 2007, apostó en más de 30 partidos que él mismo dirigió, proporcionó información privilegiada a apostadores vinculados con la familia mafiosa Gambino y finalmente fue condenado a 15 meses de prisión. El caso, destapado por el FBI, reveló un entramado de corrupción que sacudió los cimientos de la liga profesional de baloncesto.

El esquema de corrupción comenzó en 2003 cuando Donaghy compartió información con Jack Concannon, un compañero de secundaria, para que apostara en partidos. El corredor de apuestas de Concannon, apodado "el Rinoceronte" Ruggieri, rápidamente identificó un patrón sospechoso: su cliente, un apostador sin historial de éxito, comenzó a acertar en un 70% de sus apuestas en juegos de la NBA. Al analizar las transacciones, el denominador común era evidente: todos los encuentros tenían a Tim Donaghy como árbitro principal, y el equipo contra el que apostaban siempre recibía una cantidad desproporcionada de infracciones.

En lugar de denunciar el fraude, Ruggieri y sus cómplices decidieron expandir la operación. Se unieron James Battista, un apostador profesional con vínculos criminales en Nueva York, y Tommy Martino, amigo de infancia de Donaghy. Los tres sellaron un acuerdo en un restaurante de hotel: Donaghy recibiría 2.000 dólares por cada partido en el que los apostadores ganaran. El sistema de comunicación fue ingeniosamente simple: Donaghy llamaba a Martino desde teléfonos desechables usando un código familiar donde mencionar a su hermano "Chuck" significaba apostar por el visitante, mientras que nombrar a "Johnny" indicaba apostar al equipo local.

El FBI, bajo la dirección del agente Phil Scala quien investigaba a la familia Gambino, detectó más de 900 llamadas mensuales entre Donaghy y Martino. Cuando Scala informó al comisionado David Stern y al entonces subjefe Adam Silver sobre la operación ilegal de apuestas del árbitro, la liga inicialmente descartó que algo así fuera posible. Sin embargo, la investigación federal continuó avanzando, exponiendo uno de los mayores casos de corrupción deportiva en la historia profesional estadounidense.

Fuente: Infobae — Ver nota original

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