Delcy Rodríguez, actual presidenta de Venezuela, inició el martes 19 de mayo una segunda etapa de una caminata nacional para solicitar el cese de las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos desde 2017. Durante un encuentro con trabajadores en el estado Bolívar, transmitido por el canal estatal VTV, Rodríguez se dirigió directamente al presidente Donald Trump afirmando que no descansará hasta lograr la liberación de su país de estas medidas restrictivas que, según su perspectiva, ejercen un control indebido sobre las industrias venezolanas.
La líder venezolana enfatizó que las sanciones estadounidenses generan dificultades severas para que los sectores productivos, tanto públicos como privados, puedan desarrollarse de manera amplia y efectiva. Esta segunda fase de la «peregrinación» continúa el recorrido iniciado entre el 19 y 30 de abril, cuando se visitaron varias ciudades del país. Según lo anunciado por Diosdado Cabello en una rueda de prensa del Partido Socialista Unido de Venezuela, la nueva etapa visitará al menos cuatro pueblos de cada entidad federal.
Según datos proporcionados por Rodríguez el 29 de abril, aproximadamente 1.081 sanciones extranjeras pesan actualmente contra Venezuela. Desde que asumió la presidencia, tras la captura de Nicolás Maduro, Estados Unidos ha implementado flexibilizaciones mediante licencias específicas para sectores como hidrocarburos, minería y sistema financiero público, permitiendo acuerdos con empresas energéticas transnacionales y la reapertura de negociaciones con organismos como el Fondo Monetario Internacional.
Sin embargo, Rodríguez ha sido enfática en señalar que las licencias otorgadas no constituyen un levantamiento real de las sanciones, sino medidas de alivio temporal que mantienen la estructura restrictiva intacta. Esta distinción refleja la postura oficial del gobierno venezolano respecto a la necesidad de un desmantelamiento completo de las medidas coercitivas, como requisito fundamental para la recuperación económica sostenida del país.
Fuente: La Patilla — Ver nota original