La situación del servicio eléctrico en Venezuela ha alcanzado niveles críticos según la Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi 2025) realizada por la Universidad Católica Andrés Bello. Los datos revelan que apenas el 10% de los hogares venezolanos no sufre interrupciones en el suministro de electricidad, mientras que el 39% experimenta cortes diarios de varias horas, el 35% enfrenta interrupciones semanales y el 15% las padece mensualmente. Esta cifra sin precedentes pone en evidencia la magnitud de una crisis que ha paralizado la vida cotidiana de millones de ciudadanos.
El problema no es reciente. En febrero de 2010, el entonces presidente Hugo Chávez firmó un decreto declarando la emergencia eléctrica nacional con el objetivo de impulsar las inversiones necesarias para recuperar el sistema. Sin embargo, según cálculos de la ONG Transparencia Venezuela, más de 20 mil millones de dólares destinados a 16 proyectos terminaron absorbidos por la corrupción y la ineficiencia, dejando un rastro de obras inconclusas que nunca beneficiaron al país.
Históricamente, Caracas había permanecido relativamente protegida de los apagones masivos que golpeaban al resto del territorio nacional. No obstante, esta situación ha cambiado drásticamente. En las últimas semanas, ciudadanos y autoridades de la capital han reportado cortes prolongados sin precedentes. Darwin González, alcalde de Baruta, municipio de clase media-alta en el área metropolitana, confirmó que su jurisdicción enfrenta "afectaciones continuas" que han causado daños costosos en electrodomésticos y equipos, situación que incluso lo afectó personalmente con la avería de la bomba de agua de su apartamento.
La extensión de la crisis hacia la capital representa un quiebre simbólico importante, ya que Caracas había permanecido como la última zona con mayor estabilidad eléctrica. Los venezolanos utilizan masivamente las redes sociales con la etiqueta #SinLuz para documentar su realidad cotidiana enfrentando apagones, calor extremo y deterioro de infraestructuras, cuestionando el discurso oficial que insistía en la normalidad del servicio en la capital.
Fuente: Infobae — Ver nota original