El uso de documentos fraudulentos en Estados Unidos representa un grave peligro legal para los migrantes indocumentados, quienes se exponen a cargos criminales federales y deportación inmediata. Según la Oficina de Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), portar o presentar documentación falsa como licencias de conducir, tarjetas de Seguro Social o permisos laborales constituye un delito federal que puede resultar en arresto, penas de prisión y negación permanente de beneficios migratorios, incluso sin antecedentes penales previos.
Bajo la administración Trump, que regresó a la Casa Blanca en enero de 2025, la política migratoria adoptó un enfoque más restrictivo que criminaliza sistemáticamente a quienes violen las leyes migratorias. La vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró que el gobierno considera criminal a toda persona que incumpla las normas migratorias, marcando un giro respecto a la administración Biden, que diferenciaba entre infracciones civiles y delitos penales. Este cambio de política ha intensificado los riesgos para los migrantes indocumentados.
La legislación federal establece que el uso de documentos falsificados está tipificado bajo el Título 18 del Código de Estados Unidos, Sección 1546, y conlleva sanciones que incluyen penas de prisión, multas sustanciales y deportación. La presentación de información o documentos falsos en procesos migratorios constituye un delito que puede resultar en la remoción inmediata del extranjero, según lo detallado por las autoridades migratorias. Abogados como Alex Gálvez subrayan que la situación se ha vuelto más precaria para quienes dependen de documentación fraudulenta para trabajar.
Durante la administración Biden, entre 2021 y 2025, la mera presencia indocumentada no era suficiente para la deportación a menos que existiera un delito grave. Sin embargo, incluso entonces el uso de papeles falsos podía generar cargos criminales en estados como Nueva York. Con el nuevo gobierno, esta distinción ha desaparecido, creando un escenario más peligroso donde cualquier violación migratoria, incluyendo la falsificación documental, puede desencadenar procesos de remoción inmediata y consecuencias legales severas.
Fuente: Infobae — Ver nota original