El economista Richard Obuchi advierte que Venezuela enfrenta un obstáculo crítico para su recuperación económica que va más allá de la falta de inversión o cambios normativos: la escasez de trabajadores con habilidades prácticas reales. En entrevista con el programa NocheD de TalCual, Obuchi explicó que aproximadamente la mitad de las empresas venezolanas reporta dificultades significativas para contratar personal que posea las competencias necesarias para sus operaciones. Este problema laboral se presenta como una paradoja compleja: aunque existen candidatos con títulos y credenciales académicas, muchos carecen de las capacidades prácticas que las organizaciones requieren para funcionar efectivamente.
La investigación de Obuchi, publicada en la revista Debates IESA bajo el título «Formados pero no calificados: la brecha de habilidades en el mercado laboral de Venezuela», revela datos alarmantes basados en la Encuesta Empresarial de 2019. El 51% de las empresas reporta dificultades para encontrar personal con competencias adecuadas, proporción que aumenta a 56% en el sector servicios, 51% en manufactura y 57% en la Región Capital. La paradoja central emerge cuando las compañías evalúan capacidades específicas: mientras encuentran trabajadores con credenciales educativas apropiadas, descubren que muchos carecen de habilidades para resolver problemas, asumir responsabilidades, trabajar en equipo, dominar conocimientos prácticos del oficio o poseer experiencia relevante en sus sectores.
La brecha de habilidades se intensifica particularmente en cargos gerenciales, técnicos, profesionales y operadores de maquinaria especializada. Las áreas de tecnología de la información y tecnología de productos registran los mayores desafíos para hallar personal debidamente preparado. Obuchi aclara que este problema no se limita únicamente a las llamadas «competencias blandas», sino que abarca experiencia laboral, experiencia sectorial específica, habilidades interpersonales y características personales determinantes. Para posiciones directivas y gerenciales, la capacidad de resolver problemas destaca como el atributo más valorado, considerado muy importante por 89% de las empresas. En trabajadores especializados, la responsabilidad aparece como el atributo principal, seguida inmediatamente por la habilidad de trabajar efectivamente en equipo.
Esta desalineación entre las demandas empresariales y la oferta laboral disponible presenta raíces profundas en la crisis venezolana. Obuchi identifica como causas principales el deterioro económico sostenido, la emigración masiva de trabajadores calificados, la inestabilidad laboral crónica, los salarios deprimidos y las dificultades estructurales del sistema educativo. La combinación de estos factores ha generado una situación donde la formación académica se desvincula cada vez más de las necesidades prácticas del mercado laboral, comprometiendo la viabilidad de cualquier escenario de recuperación económica sin antes resolver esta brecha crítica de capacidades.
Fuente: Tal Cual — Ver nota original