A más de tres meses de los terremotos, Mario Morón, de 62 años, está en búsqueda de una habitación tras quedar damnificado y ser excluido de las ayudas estatales, por no poseer un título de propiedad ni carga familiar dependiente. Caracas. Mario Morón caminó desde Catia La Mar a Caracas en busca de un refugio, solo con la ropa que llevaba puesta. La tarde del 24 de junio, el doble sismo destruyó la habitación en la que vivía alquilado y le hizo perder sus dos empleos en La Guaira. Desde entonces lidia con el desplazamiento forzado, la escasez de alimentos, el desempleo y el desamparo institucional. Luego de los terremotos, que afectaron a siete estados de Venezuela, entre ellos La Guaira, donde la devastación fue mayor, Mario se vio obligado a pernoctar varias noches en la plaza Bolívar del litoral central. Sobrevivientes de Caracas y La Guaira lidia con el desamparo institucional. Foto Betania Franquis Pero decidió irse a Caracas en busca de resguardo en un refugio comunitario en La Candelaria. Sin embargo, las malas condiciones y las humillaciones dentro del albergue lo llevaron a abandonarlo a los dos meses. Mario, de 62 años de edad, es geógrafo de profesión y egresado de la Universidad Simón Bolívar (USB), donde estudió Administración de Empresas Turísticas. Antes del doblete sísmico trabajaba como ayudante de cocina en un centro hípico y en un hotel de la zona. Sin vivienda Para pagar una habitación en una pensión de caballeros, en el centro de Caracas, tuvo que vender la carpa que le donaron. Pero tampoco pudo sostenerse en este por falta de ingresos. Sin vivienda ni red de apoyo familiar pasa algunas noches en la sala de Emergencias del hospital Domingo Luciani y otros centros hospitalarios. Se baña en los afluentes del Parque Nacional Waraira Repano y contó que en menos de tres meses perdió ocho kilos debido a la falta de alimentación. Mario se rebusca haciendo trámites para sobrevivir. Foto Betania Franquis “Estuve cuatro días durmiendo en el hospital po
Fuente: Cronica Uno — Ver nota original