Diosdado Cabello presentó este miércoles una nueva narrativa respecto al caso de Alex Saab, afirmando que el gobierno chavista descubrió irregularidades en la documentación de identidad del empresario colombiano mientras intentaba defenderlo ante tribunales estadounidenses. Durante su programa Con el Mazo Dando, Cabello leyó una carta en la que explicó que al intentar obtener copias certificadas del expediente de identidad de Saab para sustentar su ciudadanía venezolana ante requerimientos judiciales de Estados Unidos, no encontraron el expediente primario correspondiente en los archivos administrativos. Esta situación habría encendido las alarmas dentro del aparato gubernamental venezolano.
Según la versión presentada por Cabello, el descubrimiento de estas inconsistencias llevó a la conclusión de que Saab es ciudadano colombiano y no venezolano. El número dos del PSUV además insistió en que Saab habría mantenido acuerdos o mecanismos de cooperación con agencias estadounidenses, y vinculó el caso con supuestas investigaciones federales en territorio norteamericano. Cabello afirmó que funcionarios estadounidenses disponían de información sobre la identidad utilizada por Saab desde hace años.
Sin embargo, esta nueva narrativa chavista contradice años de propaganda oficial donde Saab fue presentado como diplomático venezolano, enviado especial del régimen y símbolo de la resistencia antiimperialista. El cambio de discurso resulta particularmente conflictivo considerando que en 2022, los propios abogados de Saab reconocieron públicamente que cualquier contacto con agencias estadounidenses se realizaba con pleno conocimiento y apoyo de la República Bolivariana de Venezuela.
El cambio en la versión oficial del gobierno genera interrogantes sobre la estrategia del chavismo ante el caso Saab. La nueva explicación presentada por Cabello intenta distanciarse de años de apoyo explícito al empresario, presentando como sorpresa lo que aparentemente fue conocido y autorizado por las autoridades venezolanas. Este giro discursivo refleja las dificultades políticas que enfrenta el régimen en relación con el caso del exdiplomático improvisado.
Fuente: La Patilla — Ver nota original