Jorge Mas Santos, figura destacada de la comunidad cubana exiliada en Estados Unidos, se perfila como un actor clave en los posibles escenarios de transición política en Cuba. Con 63 años, hereda su influencia de su padre Jorge Mas Canosa, promotor histórico de la Ley Helms-Burton que endurecio el embargo estadounidense contra la isla. Actualmente es presidente de la Fundación Nacional Cubano Americana, accionista mayoritario de MasTec —empresa de ingeniería e infraestructura cotizada en Wall Street— y propietario del Inter Miami, club que llevó a Lionel Messi a la ciudad en 2023.
Mas ha intensificado sus esfuerzos para plantear escenarios de Cuba post-Castro desde la operación militar estadounidense que capturó al presidente venezolano Nicolás Maduro en enero. Este hecho marcó el inicio de una presión sin precedentes desde Washington hacia La Habana mediante el estrangulamiento petrolero, estrategia que ha llevado la isla al borde del colapso y ha obligado a sus líderes a negociar, incluyendo un extraordinario encuentro cara a cara entre estos y el director de la CIA John Ratcliffe, quien visitó La Habana la semana pasada. Mas interpreta esta gestión como "parte de una estrategia muy clara del presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio".
Para sustentar su visión del futuro cubano, Mas ha elaborado dos documentos fundamentales. El primero, titulado "Hoja de ruta para una Cuba próspera, democrática y de economía de mercado", propone modernizar el sistema bancario de la isla, eliminar el impuesto sobre la renta, promover exenciones fiscales para empresas con al menos 10% de participación de capital nacional, y priorizar los sectores farmacéutico, militar e industrial pesado. El segundo es un borrador de "Ley Fundamental para la transición democrática", elaborado en colaboración con la Asociación de Abogados Cubano Americanos, documento de 28 páginas con estructura constitucional que incluye preámbulo, 115 artículos y nueve disposiciones transitorias.
A pesar de ser más conocido por su riqueza y sus negocios deportivos que por su activismo político, Mas asegura estar trabajando alineado con el gobierno estadounidense en este proceso de cambio inminente en Cuba. Aunque nunca ha pisado suelo cubano, espera hacerlo pronto y advierte que los cambios podrían materializarse en cuestión de meses, posiblemente antes del fin del verano o incluso en semanas. "La situación es insostenible. El sistema no funciona. Cuba es un estado fallido, incapaz de proporcionar a sus ciudadanos cosas básicas: alimento, electricidad, agua, y mucho menos oportunidades", afirma en su análisis sobre la crisis actual de la isla.
Fuente: El Pais — Ver nota original