Crisis industrial en Venezuela: demanda débil y presión tributaria frenan crecimiento

La industria venezolana enfrenta un panorama complejo a pesar de registrar un crecimiento interanual de 9,9% en volumen de producción durante el primer trimestre de 2026, según datos de la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria). El informe revela contradicciones significativas en la recuperación del sector: mientras la manufactura privada muestra signos de recuperación tras la devastadora crisis de 2013 a 2020 que destruyó dos terceras partes del aparato productivo nacional, la pequeña industria se contrajo 6,2% y más de la mitad de la capacidad instalada permanece sin ser explotada. Esta situación refleja una recuperación desigual que beneficia principalmente a grandes empresas mientras deja atrás al sector de menor escala.

Los industriales identificaron múltiples obstáculos que limitan la expansión del sector manufacturero. El entorno macroeconómico inestable afecta a 68% de los empresarios, seguido por la baja demanda interna que impacta al 64%, y la asfixia tributaria con excesivos impuestos fiscales y parafiscales que preocupa al 66% del gremio. A esto se suma la dificultad para acceder a divisas extranjeras (61%), la brecha entre tasas cambiarias (56%) y la escasez de financiamiento bancario, donde apenas 27% de los industriales logró obtener créditos. El presidente de Conindustria, Tito López, enfatizó que "el crédito bancario es el oxígeno natural de la manufactura" y que una economía que aspira a expandirse requiere financiamiento a escala.

La pequeña industria enfrenta particular preocupación dentro del sector. Conindustria advierte que este segmento "sostiene el empleo en nuestras regiones" y solicita al gobierno de Delcy Rodríguez medidas urgentes que incluyan alivio fiscal y operativo, apalancamiento financiero y simplificación de trámites acompañada de una reducción tributaria. La contracción de 6,2% en este segmento representa un retroceso significativo que podría afectar el empleo en comunidades locales donde la pequeña manufactura juega un papel crucial en la generación de trabajo.

Pese al diagnóstico crítico sobre la situación actual, los industriales mantienen una posición optimista respecto al futuro. Encuestados sobre cómo consideran que será la situación dentro de un año, 57% opina que mejorará y 7% que mejorará significativamente. Sin embargo, esta expectativa positiva contrasta con datos sobre ingresos: la remuneración promedio en la industria se ubica en 561 dólares, apenas 12% superior al primer trimestre de 2025, cifra que permanece por debajo de la canasta alimentaria familiar que alcanzó 692,32 dólares según estimaciones del CENDAS, evidenciando las dificultades reales enfrentadas por trabajadores y empresas.

Fuente: Infobae VE — Ver nota original

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