Noel Álvarez, expresidente de Fedecámaras y director de campaña de la oposición en Miranda, fue liberado tras permanecer 10 meses y 7 días en cautiverio. Detenido en enero de 2025 tras las controvertidas elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, Álvarez ha roto el silencio para relatar las condiciones extremas que experimentó durante su encarcelamiento y sus demandas para restaurar la democracia en Venezuela. En una entrevista con NTN24, el empresario no solo expone los abusos sufridos, sino también su determinación inquebrantable de continuar luchando por el futuro del país.
Durante su detención inicial, Álvarez soportó torturas y condiciones inhumanas que incluyeron días encapuchado, atado de manos y tirado en el piso, bajo vigilancia constante de perros guardianes y sin acceso básico a higiene personal. A pesar de estas adversidades extremas, el exprisionero político encontró refugio intelectual mediante la lectura voraz: consumió 100 libros durante su cautiverio, 60 en los primeros seis meses y 40 en los últimos cuatro meses. Esta dedicación a la educación y el conocimiento se convirtió en su mecanismo de resistencia emocional y mental contra el intento de quebrantar su espíritu.
Álvarez manifestó con claridad su postura respecto al daño infligido: "Yo salí mucho más fuerte que como entré. Si quisieron hacerme un daño por haberme mantenido secuestrado durante ese montón de tiempo, no lo lograron". Esta declaración refleja una resiliencia notable y una convicción profunda en sus principios democráticos. El empresario subraya que aunque su cuerpo fue privado de libertad, su espíritu y mente permanecieron libres, permitiéndole mantener su compromiso con la causa de la democracia venezolana.
Respecto a las exigencias políticas inmediatas, Álvarez fue categórico en señalar la necesidad urgente de elecciones presidenciales democráticas con supervisión internacional. Esta demanda representa la posición de amplios sectores de la oposición venezolana que buscan restaurar los procesos electorales transparentes y la gobernanza democrática en el país. Su testimonio no solo documenta los abusos de derechos humanos, sino que también reafirma la determinación de los actores políticos opositores en continuar presionando por cambios institucionales fundamentales en Venezuela.
Fuente: NTN24 — Ver nota original