La administración del presidente Donald Trump implementó un endurecimiento de los controles migratorios que generó preocupación entre miles de migrantes venezolanos en Estados Unidos. El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (Uscis) anunció el pasado 30 de abril una pausa temporal en la emisión de decisiones migratorias mientras ejecuta nuevos procedimientos de verificación de antecedentes y seguridad nacional que afectan a quienes mantienen solicitudes activas de asilo, TPS, residencia permanente o permisos de trabajo.
Según explicó el abogado de inmigración Jesús Reyes en entrevista para La Patilla, el cambio implica revisiones mucho más exhaustivas de los expedientes que podrían traducirse en retrasos significativos para quienes actualmente esperan respuestas sobre sus procesos migratorios. Aunque las autoridades estadounidenses argumentan que la medida busca prevenir fraudes y riesgos vinculados a la seguridad nacional, el impacto ya comenzó a sentirse entre comunidades migrantes que dependen de la renovación de beneficios temporales o de autorizaciones laborales para mantenerse legalmente en el país.
Entre los trámites más afectados figuran solicitudes de asilo político, renovaciones del TPS, permisos de trabajo, residencia permanente y procesos relacionados con DACA, el programa que protege temporalmente a personas que llegaron a Estados Unidos siendo menores de edad. El especialista alertó que los venezolanos podrían enfrentar demoras importantes debido al volumen de solicitudes acumuladas y a la nueva política de revisiones reforzadas, especificando que las medidas no solo afectan solicitudes nuevas sino también expedientes que ya estaban en proceso.
En los últimos años, cientos de miles de venezolanos ingresaron a Estados Unidos huyendo de la crisis económica y política en Venezuela. Muchos de ellos aplicaron a figuras de protección temporal o iniciaron procesos de asilo que todavía permanecen abiertos, intensificando la preocupación entre esta población migrante ante las nuevas políticas implementadas.
Fuente: La Patilla — Ver nota original