El primer cargamento de crudo procedente de Venezuela arribó a España como parte del pago por el gas que la petrolera española Repsol produce en el activo Cardón IV. Esta operación se realiza de manera conjunta entre Repsol y la empresa italiana ENI, y el gas extraído abastece a las plantas de generación eléctrica del país sudamericano. El envío se concretó después del acuerdo alcanzado con el gobierno venezolano en el marco de la licencia general emitida por la Administración estadounidense.
El acuerdo estratégico entre Repsol, la empresa pública Petróleos de Venezuela (PDVSA) y el chavismo fue firmado el 12 de marzo, estableciendo los mecanismos de pago mediante la asignación progresiva de cargamentos de crudo. Este pacto busca reforzar la estabilidad a largo plazo de la producción de gas en Cardón IV, uno de los activos más importantes para Venezuela en términos de generación energética.
Según informó el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, durante un foro empresarial celebrado en abril, este es un "acuerdo relevante" que permitirá a la energética española incrementar significativamente la producción de gas natural en Venezuela. La iniciativa reviste especial importancia dado que garantiza el 50 por ciento de la generación eléctrica del país, en un momento en el que Venezuela atraviesa una crítica situación energética.
Esta operación representa una estrategia comercial innovadora para ambas partes, permitiendo a Repsol mantener y expandir sus operaciones en Venezuela mientras facilita el pago de sus servicios con crudo. Para el gobierno venezolano, el acuerdo garantiza la continuidad de la producción de gas destinado a la generación eléctrica, aspecto crítico para la estabilidad del suministro energético en el país.
Fuente: La Patilla — Ver nota original