Venezuela mantiene minería Bitcoin pese a prohibición oficial

Venezuela mantiene minería Bitcoin pese a prohibición oficial

Pese a la prohibición absoluta de minería de criptomonedas vigente en Venezuela desde mediados de 2024, el país continúa registrando actividad significativa en la red Bitcoin. Según datos del mapa de calor de Hashrate Index correspondientes al segundo trimestre de 2026, Venezuela aporta aproximadamente 5 exahashes por segundo (EH/s), lo que representa el 0,5% del hashrate global. Esta información proviene de Luxor Technology, empresa con sede en Seattle que opera uno de los principales pools de minería del mundo y que construye sus estimaciones a partir de datos de pools, flujos de equipos ASIC y patrones de adopción de firmware.

Los 5 EH/s detectados en territorio venezolano generan un consumo estimado de hasta 400 megavarios, cifra que resulta menor comparada con la capacidad instalada nominal del sistema eléctrico del país, superior a 30 gigavarios. Sin embargo, la generación efectivamente despachable se estima entre 12 y 14 gigavarios debido al estado actual de la infraestructura. A pesar de estos números, Venezuela no se ubica entre los diez mayores productores de hashrate a nivel mundial, aunque sí lidera en América Latina por encima de Bolivia y Argentina.

La actividad minera en Venezuela persiste en un esquema que expertos describen como «legítimo o semi-legítimo», operando de manera informal sin alcanzar un crecimiento relevante durante el último año. Este panorama contrasta dramáticamente con el desempeño del país hace aproximadamente cinco años, cuando Venezuela se encontraba entre los diez principales productores de hashrate a escala mundial. La caída se atribuye tanto a la prohibición oficial como a las limitaciones de la infraestructura energética nacional.

Los datos revelados por Hashrate Index demuestran que, a pesar de las restricciones gubernamentales, la minería de Bitcoin continúa desarrollándose en Venezuela de forma clandestina o semiclandestina. Esta persistencia refleja el interés continuo en las criptomonedas como mecanismo para proteger valor en un contexto de crisis económica, aunque la escala operativa actual es significativamente menor a la que caracterizó al país durante la década anterior.

Fuente: La Patilla — Ver nota original

administrator
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore