Venezuela se posiciona en el lugar número 27 a nivel global y figura entre los 11 países de Latinoamérica más complejos para hacer negocios, según el Índice de Complejidad Empresarial Global (GBCI) elaborado por la consultora TMF Group. El estudio, que evalúa factores en 81 naciones del mundo, se basa en 292 puntos que abarcan desde legislación hasta nómina y recursos humanos, reflejando los desafíos que enfrentan las empresas en un entorno de márgenes ajustados.
Latinoamérica mantiene su posición como una de las regiones más complejas para las operaciones comerciales debido a la imprevisibilidad normativa y el cambio constante de reglas, según Bloomberg Línea. Cristhian Fresen, country head para Colombia, Ecuador y Venezuela en TMF, señaló que la incertidumbre política y jurídica es determinante en las decisiones de inversión. Agregó que cuando se suman componentes sociales como la desigualdad y la distribución inequitativa de riqueza, las diferencias se acentúan significativamente, complejizando el entorno empresarial.
Fresen enfatizó que el problema estructural en la región radica en la ausencia de continuidad política. Explicó que cada cambio de gobierno implica oscilaciones extremas entre posturas ideológicas opuestas, dificultando encontrar políticas equilibradas. Esta falta de continuidad genera incertidumbre constante, cambios excesivos y ruido en los mercados que directamente afectan la estabilidad empresarial y las decisiones de inversión extranjera.
A pesar de los desafíos, el análisis revela que existe interés de inversión extranjera en Venezuela, concentrado específicamente en sectores energéticos como petróleo y gas. Seis naciones latinoamericanas aparecen entre los diez países más complejos del mundo para hacer negocios, demostrando que los obstáculos normativos y políticos trascienden a Venezuela, afectando toda la región y limitando el potencial económico de estas economías.
Fuente: Banca y Negocios — Ver nota original