Venezuela atraviesa un nuevo punto de inflexión tras la salida de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026. Desde su exilio en Madrid, Edmundo González Urrutia, quien ganó las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024 con casi el 70 por ciento de los votos según las actas escrutadas, ha llamado públicamente a celebrar nuevas elecciones presidenciales como camino hacia una transición democrática. Este llamado representa una posición que ya había expresado en un cónclave privado de la oposición en Panamá, marcando así una estrategia clara para reconstruir las instituciones democráticas del país.
La historia reciente de Venezuela puede resumirse en tres hitos cruciales que reflejan la tensión permanente entre la voluntad ciudadana y la resistencia del poder establecido. El 22 de octubre de 2023 se celebraron las primarias opositoras donde María Corina Machado obtuvo más del 90 por ciento de los votos. Un año después, en las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, González Urrutia logró casi el 70 por ciento de los sufragios. Finalmente, la intervención militar de Estados Unidos el 3 de enero de 2026 cambió el panorama político, aunque la población se mantuvo en silencio parcialmente debido a las prohibiciones oficiales de celebrar públicamente la salida de Maduro.
Las encuestas actuales revelan una situación de profunda crisis para las autoridades interinas. Un estudio de la firma Atlas Intel muestra que la desaprobación de la gestión de Delcy Rodríguez aumentó dramáticamente de 47,1 por ciento en abril a 58,7 por ciento en mayo de 2026, un salto de 11,6 puntos porcentuales en apenas un mes. Además, el 79 por ciento de los venezolanos considera que la situación económica es mala, mientras que existe gran preocupación sobre denuncias de corrupción administrativa. Según Transparencia Venezuela, existen 176 casos de corrupción con origen venezolano bajo investigación en 30 jurisdicciones internacionales, incluyendo Estados Unidos, España, Colombia, Suiza, Francia e Italia.
El panorama político actual sugiere que la cúpula de Delcy Rodríguez enfrenta una crisis de viabilidad comparable a la del régimen anterior. Los datos de opinión pública indican que los principales líderes con apoyo electoral son María Corina Machado, Edmundo González Urrutia y figuras internacionales como Marco Rubio y Donald Trump. La llamada a nuevas elecciones presidenciales aparece como la vía más viable para restaurar la legitimidad institucional perdida, aunque el plan de transición propuesto ha encontrado considerable desconfianza en la población. La próxima etapa de Venezuela dependerá de si las fuerzas políticas pueden construir consensos para restablecer procesos democráticos auténticos.
Fuente: El Pais — Ver nota original