El analista petrolero Alejandro Terán afirmó que Venezuela representa el centro y equilibrio necesario para resolver las deficiencias que enfrenta actualmente la industria petrolera global. Según su perspectiva, la presidenta encargada de la República tiene un papel fundamental en este proceso de recuperación energética que requiere la atención inmediata de los principales actores internacionales.
Terán señaló que el ritmo acelerado de consumo energético mundial ha generado preocupación sobre un posible apagón global. A su juicio, la principal causa del desequilibrio energético internacional, advertida hace más de siete años, es consecuencia directa del bloqueo impuesto a las dos mayores reservas de petróleo del mundo: Venezuela e Irán. Este factor ha profundizado la crisis energética y limitado las opciones disponibles para satisfacer la demanda global.
El analista enfatizó que las decisiones equivocadas tomadas desde 2019, particularmente el bloqueo al complejo refinador de Paraguaná, han influido significativamente en la crisis actual de la industria petrolera. Destacó que la única solución viable para recuperarse de estos errores es que las reservas de gas, agua y materiales estratégicos de Venezuela contribuyan a aliviar el desfase energético mundial y la falta de productividad. Esta posición estratégica de Venezuela es comprendida y reconocida por todos los países del mundo, lo que subraya su importancia geopolítica en el contexto energético global.
Terán estimó que con la experiencia de la directiva actual de Petróleos de Venezuela podría alcanzarse una producción de dos millones de barriles para finales de 2026, siempre que se levanten las sanciones y se reactiven las plataformas petroleras y gasíferas. A mayor plazo, proyectó que Venezuela debería producir alrededor de cinco millones de barriles diarios para finales de 2030. Sin embargo, enfatizó que estos objetivos ambiciosos solo serán alcanzables si se produce el levantamiento de las sanciones internacionales y la reestructuración de la deuda externa, condiciones indispensables para que Venezuela recupere su productividad y prosperidad económica.
Fuente: El Universal — Ver nota original