La producción de crudo venezolano registró un crecimiento del 3,7 % en abril respecto a marzo, alcanzando 1.136.000 barriles por día, según datos oficiales de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Este incremento representa el tercer mes consecutivo de crecimiento en la producción, enmarcado en una estrategia de apertura petrolera impulsada por los acercamientos entre el gobierno venezolano y Estados Unidos. En lo que va de 2026, la producción ha experimentado un aumento acumulado del 22,9 % desde enero, cuando se registraban 924.000 barriles diarios.
Esta recuperación productiva coincide con cambios institucionales significativos en el sector energético venezolano. El Parlamento aprobó recientemente una reforma de la ley de hidrocarburos que busca incentivar la inversión extranjera directa, medida que analistas interpretan como un giro importante en la política petrolera del país. En febrero, el secretario de Energía estadounidense Chris Wright visitó Caracas y estableció con la presidenta encargada Delcy Rodríguez una asociación energética de largo plazo, consolidando el acercamiento bilateral en materia energética.
El gobierno estadounidense ha respaldado públicamente estas iniciativas. El presidente Donald Trump afirmó recientemente que los venezolanos están "bailando en las calles" por los beneficios de las inversiones, y aseguró haber sostenido reuniones con presidentes de principales empresas petroleras estadounidenses interesadas en operar en Venezuela. Sin embargo, estas medidas conviven con tensiones laborales, ya que trabajadores y sindicalistas venezolanos han mantenido una agenda de protestas durante 2026 para denunciar la persistencia de la crisis salarial, a pesar de los anuncios de bonificaciones anunciadas por la administración.
Las proyecciones económicas para Venezuela son optimistas en materia de ingresos petroleros. La Organización de Naciones Unidas estima que el país caribeño obtendrá más de 22.000 millones de dólares en ingresos por exportaciones petroleras durante 2026, lo que representaría un incremento superior al 50 % respecto a los 14.713 millones de dólares registrados en 2025. Esta trayectoria continúa una tendencia de cinco años consecutivos de crecimiento en la producción de crudo que comenzó en 2021, cuando la industria había alcanzado su punto más bajo en décadas.
Fuente: Efecto Cocuyo — Ver nota original