El presidente estadounidense Donald Trump escaló la controversia al publicar en su cuenta de Truth Social una imagen que muestra el mapa de Venezuela completamente pintado con los colores de la bandera estadounidense, acompañado de la inscripción "Estado 51". Esta provocadora publicación se produce apenas horas después de que Trump afirmara durante una entrevista con Fox News que está "considerando seriamente" la posibilidad de convertir a Venezuela en un nuevo estado estadounidense. La declaración ha sido interpretada por analistas políticos como un mensaje con fuertes connotaciones intervencionistas hacia la región.
La imagen publicada por Trump omite deliberadamente el territorio del Esequibo, región que Venezuela reclama como propia ante Guyana y cuya disputa se encuentra actualmente bajo revisión de la Corte Internacional de Justicia. Esta exclusión del mapa genera interrogantes sobre la interpretación geopolítica de Trump respecto a la soberanía territorial venezolana. Los observadores internacionales señalan que la omisión podría reflejar una estrategia calculada para influir en los litigios territoriales de la región.
La propuesta estadounidense ha generado una respuesta inmediata del gobierno venezolano. Delcy Rodríguez, quien encabeza el ejecutivo tras la captura de Nicolás Maduro, rechazó categóricamente las declaraciones de Trump manifestando que Venezuela "jamás" ha considerado convertirse en el estado 51 de Estados Unidos. Rodríguez realizó estas declaraciones desde La Haya, donde participa en audiencias ante la Corte Internacional de Justicia por el diferendo territorial con Guyana, ampliando así la repercusión diplomática del incidente.
La funcionaria venezolana enfatizó que los ciudadanos de su país aman profundamente su independencia y reverencian a sus héroes independentistas, rechazando categóricamente cualquier posibilidad de integración territorial con Estados Unidos. Las declaraciones de Trump continúan intensificando la tensión diplomática en América Latina y plantean serias interrogantes sobre las verdaderas intenciones geopolíticas del gobierno estadounidense hacia la región. Expertos advierten que este tipo de pronunciamientos podrían afectar las relaciones interamericanas en los próximos meses.
Fuente: NTN24 — Ver nota original