República Dominicana se suma a Trump: recibirá deportados de terceros países

República Dominicana anunció este martes que recibirá temporalmente a migrantes deportados de terceros países desde Estados Unidos, convirtiéndose en el segundo país latinoamericano en aceptar esta medida tras El Salvador. Ambos gobiernos suscribieron un memorando de entendimiento de carácter no vinculante que establece el ingreso temporal y excepcional de un número limitado de nacionales extranjeros al territorio dominicano. Este acuerdo forma parte de la estrategia de la administración Trump para distribuir el flujo de migrantes indocumentados entre múltiples naciones de la región.

Los deportados ingresarán a República Dominicana en condiciones de tránsito y deberán cumplir con requisitos específicos, como no tener antecedentes penales. El acuerdo expresamente excluye a nacionales haitianos y menores de edad no acompañados, aunque las autoridades dominicanas no han especificado públicamente las nacionalidades de los migrantes que serán recibidos bajo este programa. Esta selectividad refleja las preocupaciones de Santo Domingo respecto a los perfiles migratorios que considera más problemáticos para su contexto nacional.

Estados Unidos ha buscado ampliar sus acuerdos bilaterales con gobiernos latinoamericanos para descentralizar las deportaciones de migrantes indocumentados, en el contexto de la campaña de deportaciones masivas iniciada por el presidente Donald Trump. El mecanismo cuenta con respaldo financiero y operativo del gobierno estadounidense para asegurar condiciones adecuadas durante la permanencia temporal y facilitar el retorno ordenado a los países de origen. Esta estrategia busca reducir la presión migratoria en la frontera norte de Estados Unidos mediante acuerdos con países de tránsito y destino.

La medida ha generado críticas significativas de organizaciones internacionales de derechos humanos, quienes cuestionan la legalidad y humanidad de deportar a individuos a países donde no son nacionales. República Dominicana enfrenta el dilema de equilibrar su cooperación con Washington y sus obligaciones humanitarias internacionales. Este precedente podría abrir la puerta a que otros países latinoamericanos adopten políticas similares, alterando significativamente la dinámica migratoria regional en los próximos meses.

Fuente: NTN24 — Ver nota original

administrator
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore
Salir de la versión móvil