El canciller peruano Carlos Pareja sostuvo una videollamada con la líder opositora venezolana María Corina Machado, en la cual le extendió una invitación formal para visitar el país andino. Durante el encuentro virtual, Pareja reafirmó el compromiso de Perú con el restablecimiento de la institucionalidad democrática en Venezuela y expresó que Machado sería recibida "con entusiasmo y cariño" por los peruanos. Este gesto diplomático refleja la posición consistente que mantiene Lima frente a la crisis política en la nación vecina.
Ambos funcionarios coincidieron en la importancia del respaldo latinoamericano para impulsar una transición democrática y pacífica en Venezuela que refleje la verdadera voluntad del pueblo venezolano. La conversación subrayó la necesidad de fortalecer los vínculos regionales en torno a objetivos democráticos compartidos. Esta coordinación entre Perú y la oposición venezolana forma parte de los esfuerzos internacionales para presionar por cambios institucionales en Venezuela.
Perú reconoce desde 2024 a Edmundo González Urrutia como presidente electo de Venezuela y rechaza los resultados oficiales del proceso electoral, cuyas actas nunca fueron publicadas a pesar de las demandas internacionales de transparencia. Esta postura permitió que Nicolás Maduro asumiera un tercer mandato hasta 2030, generando tensiones diplomáticas con múltiples gobiernos de la región. El respaldo peruano a González Urrutia representa una clara posición a favor de la restauración democrática en Venezuela.
La ruptura de relaciones diplomáticas entre Perú y Venezuela en julio de 2024 derivó del reconocimiento de González Urrutia como presidente legítimo, lo que provocó el cierre de la Embajada de Venezuela en Lima, que permanece clausurada hasta la fecha. A pesar de esta tensión, Perú alberga a aproximadamente 1,6 millones de refugiados venezolanos que han encontrado acogida en territorio peruano. La invitación a Machado también constituye un reconocimiento de la importancia de la diáspora venezolana en Perú y su papel en los debates sobre el futuro político de Venezuela.
Fuente: La Patilla — Ver nota original