Periodista español relata 209 días en El Rodeo como rehén político

Periodista español relata 209 días en El Rodeo como rehén político

El periodista español Miguel Moreno, liberado hace cuatro meses del penal de máxima seguridad de El Rodeo en Venezuela, aseguró en entrevista con la agencia EFE que fue utilizado como «rehén político» durante los 209 días que estuvo detenido junto a otros tripulantes del buque N35. Moreno, de 34 años, fue apresado el 11 de junio de 2025 cuando la Armada venezolana capturó el barco de bandera panameña en el que trabajaba realizando búsqueda de pecios hundidos. El periodista canario enfatizó que él y sus compañeros fueron detenidos en aguas internacionales «sin causa» y posteriormente enfrentaron acusaciones sucesivas de espionaje para Guyana, búsqueda de yacimientos petrolíferos y colaboración con el narcotráfico, ninguna de las cuales fue sustentada.

Tras seis días en Isla Margarita sometidos a interrogatorios por la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim), Moreno y sus compañeros fueron trasladados al estado Miranda y recluidos en El Rodeo. Un mes después comparecieron ante un juez que les leyó los cargos formales, siendo acusado Moreno de terrorismo, financiación del terrorismo, asociación de terrorismo y atentado contra la soberanía. Junto a él fueron liberados Andrés Martínez, José María Basoa, Ernesto Gorbe y Rocío San Miguel, todos ingresando a la Embajada de España en Caracas con estos cargos aún pendientes en sus expedientes.

Durante casi siete meses, Moreno estuvo confinado en un espacio de apenas 1,80 por 3,50 metros compartido con otro preso, con deficiente ventilación, colchones en el piso y un hueco en el suelo como sanitario. El periodista describió el momento más traumático como «cuando se cierra la celda», explicando que ese sonido del candado representa «la estación final». Las condiciones eran deplorables: presencia de cucarachas, mosquitos, aislamiento constante y salidas al patio limitadas a entre 45 y 60 minutos diarios, únicamente de lunes a jueves.

Moreno denunció que los intentos de suicidio entre los reclusos ocurrían con alarmante regularidad, cada dos semanas, con internos que se arrojaban de cabeza desde las literas. Aunque los extranjeros eran tratados como «rehenes de alto standing», los presos venezolanos permanecían en condiciones aún peores, lo que generaba depresión severa entre la población carcelaria. Además, el periodista señaló su dificultad para reintegrase a la vida civil: aún no ha recuperado su empleo y Venezuela tampoco ha devuelto el barco en el que fue detenido, mientras los recuerdos de El Rodeo regresan constantemente.

Fuente: Tal Cual — Ver nota original

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