La laureada con el Premio Nobel de la Paz, Narges Mohammadi, ha revelado a través de un manuscrito clandestinamente sacado de prisión detalles desgarradores sobre su encarcelamiento en Irán. El documento, que forma parte de sus memorias próximas a publicarse bajo el título "A Woman Never Stops Fighting", expone un patrón sistemático de torturas, interrogatorios constantes y negligencia médica deliberada durante sus múltiples detenciones en las infames cárceles de Evin, Qarchak y Zanjan.
Mohammadi, activista que ha sido arrestada en catorce ocasiones por su labor de defensa de derechos humanos, describe en sus escritos la "tortura" del confinamiento solitario prolongado y cómo las autoridades penitenciarias le han negado sistemáticamente acceso a atención médica. En uno de sus pasajes más contundentes, la premio Nobel escribió: "No hay sufrimiento peor que la enfermedad combinada con el encarcelamiento. Los regímenes autoritarios no siempre necesitan la soga del verdugo. A veces, simplemente esperan a que el cuerpo humano falle".
La salud de Mohammadi se ha deteriorado dramáticamente durante su confinamiento, alcanzando una situación crítica en marzo de este año cuando perdió más de veinte kilogramos de peso y fue encontrada inconsciente en su celda tras sufrir un aparente infarto. Su familia denuncia que la retención continua y la negación de tratamiento médico adecuado constituyen una "ejecución lenta". Aunque fue liberada bajo fianza recientemente para recibir atención médica en Teherán, continúa en estado crítico tras años de afecciones graves incluyendo embolia pulmonar, convulsiones e infecciones múltiples sufridas en prisión.
Estos escritos, que fueron sacados de las prisiones iraníes con enorme riesgo por otros reclusos y visitantes, tuvieron que ser reescritos varias veces durante la década pasada después de que los guardias descubrieran y destruyeran páginas y cuadernos. El testimonio completo de Mohammadi será publicado en septiembre en sus memorias, donde documenta tanto los detalles de su confinamiento como su trayectoria como activista de derechos humanos en Irán.
Fuente: The Guardian — Ver nota original