Las cumbres del Parque Nacional Sierra Nevada amanecieron cubiertas por una densa capa de nieve que sorprendió a habitantes y visitantes de Mérida. El fenómeno transformó completamente el paisaje merideño en un espectáculo natural de gran intensidad, con las estaciones del Sistema Teleférico Mukumbarí, especialmente Pico Espejo, registrando el mayor volumen de precipitación sólida en años recientes. Los picos Bolívar y Humboldt se vistieron completamente de blanco, generando imágenes que rápidamente se convirtieron en tendencia en redes sociales.
La combinación de humedad y bajas temperaturas favoreció este evento meteorológico excepcional que ha reactivado significativamente el interés turístico en la región. Miles de viajeros, tanto nacionales como internacionales, se sienten atraídos por la oportunidad de contemplar la geografía venezolana en uno de sus momentos más majestuosos. Este fenómeno representa un impulso considerable para la economía local y los operadores turísticos que dependen de la afluencia de visitantes a las áreas montañosas.
Autoridades ambientales y operadores turísticos han aprovechado el evento para recordar la importancia crítica de proteger estos ecosistemas de alta montaña frente a los efectos del cambio climático. Enfatizan que la preservación de estas zonas es fundamental para garantizar la continuidad de fenómenos naturales como este, que enriquecen el patrimonio natural del país y sustentan la actividad turística regional.
Mérida celebra este inusual regalo de la naturaleza que reafirma su posición como el destino emblemático de los Andes venezolanos. La nevada histórica ha posicionado nuevamente a la región como un punto de referencia para quienes desean experimentar la belleza extrema de la geografía andina y reconnectar con los paisajes más espectaculares de Venezuela.
Fuente: El Universal — Ver nota original