Edmundo González Urrutia respaldó el «Manifiesto de Panamá» suscrito por la Plataforma Unitaria Democrática y María Corina Machado, reafirmando su posición como «último presidente electo de Venezuela» tras los comicios del 28 de julio de 2024. En un mensaje divulgado el sábado 30 de mayo a través de sus redes sociales, González se presentó como «custodio» del mandato popular y enfatizó que dicho mandato es real, está documentado en las actas electorales y ningún fraude o presión puede borrarlo de la historia del país. El diplomático subrayó que su compromiso es avanzar hacia la reinstitucionalización de Venezuela mediante un nuevo proceso electoral que respete la voluntad popular expresada hace varios meses.
Para que se realice un nuevo proceso presidencial, González condicionó su apoyo al cumplimiento de garantías institucionales estrictas que incluyen un Consejo Nacional Electoral independiente, observadores nacionales e internacionales, un registro electoral que represente la realidad venezolana, pluralismo político y acceso equitativo a medios independientes. Además, demandó la liberación de los presos políticos, el fin de la persecución política, el respeto a la Constitución y la independencia tanto del poder Electoral como del poder Judicial. Estas exigencias reflejan las condiciones mínimas que considera necesarias para legitimar cualquier nuevo sufragio en el país.
El dirigente opositor desestimó los rumores sobre divisiones internas en la coalición opositora y validó públicamente la conducción de María Corina Machado en los eventuales acercamientos políticos con la administración de Delcy Rodríguez. González destacó que hace pocos días se reunieron en Panamá María Corina Machado y las fuerzas democráticas de Venezuela con un solo propósito común: la libertad del país. Enfatizó que están unidos bajo la misma hoja de ruta hacia el mismo destino, desmintiendo así cualquier fractura en la estrategia de la oposición unificada.
González reiteró que cuando el liderazgo democrático de Venezuela, actuando en coalición, apunta en la misma dirección, esa dirección constituye un mandato vinculante. Manifestó su compromiso permanente de garantizar que el mandato que otorgaron los venezolanos el 28 de julio de 2024 se concrete efectivamente, enfatizando que reconocer la necesidad de un proceso electoral presidencial es honrar la voluntad de un pueblo que desea libertad. Concluyó que Venezuela está por encima de cualquier otra consideración y que como custodio del mandato popular, su compromiso es hacer todo lo necesario para que ese mandato se materialice en la práctica.
Fuente: Tal Cual — Ver nota original