Lapatilla julio 09 2026, 7:26 amPosteado en: Destacados, Nacionales, Terremoto VenezuelaCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Personas reclaman los cuerpos de sus familiares fallecidos en los terremotos este lunes, en un puerto en La Guaira (Venezuela). EFE/ Henry Chirinos Después de días buscando entre hospitales y una morgue improvisada, Daniely Hurtado creyó haber encontrado por fin el cuerpo de su esposo, uno de los deportados en el vuelo 164 el mismo día en que dos terremotos devastaron Venezuela. Por Sonia Osorio / elnuevoherald.com URGENTE: Dos terremotos azotaron La Guaira y hemos preparado un reporte de información actualizada AQUÍ Ya había contratado a una funeraria para cremarlo cuando, apenas dos minutos antes de que se lo llevaran, una mujer irrumpió y señaló el cadáver. “Ese es mi esposo”, aseguró. La etiqueta tenía un nombre parecido al de su esposo, pero otro número. Ambas mujeres pidieron al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) que confirmara la identidad mediante las huellas dactilares. En efecto, el cuerpo no pertenecía a Eduardo José Osal Mujica, de 32 años, oriundo de Lara, en la región centro-occidental de Venezuela, y uno de los 146 venezolanos deportados de Estados Unidos el 24 de junio, cuando los sismos golpearon al país. “Ya me iba a llevar un cadáver que no era él porque ahí no había organización ni control. Alguien llegaba, veía un cuerpo con rasgos parecidos a su familiar y se lo llevaba sin preguntas ni pruebas”, dijo Hurtado en una entrevista con el Nuevo Herald desde Lara. La experiencia de Hurtado ilustra el caos que, según familiares de los deportados fallecidos y un experto en medicina forense, marcó el manejo de los cadáveres tras los terremotos. Morgue improvisada y colapso del sistema forense Familias que recorrieron hospitales y morgues en busca de sus seres queridos denuncian que la saturación de los servicios, las instalaciones improvisadas y presuntas irregularidades en la identificación de los cuerpos pudieron haber provocado errores que aún hoy mantienen a algunas personas sin saber con certeza qué ocurrió con sus familiares. Los familiares de algunos fallecidos dijeron que, cuando finalmente encontraron los cuerpos, se enfrentaron a una morgue improvisada, cadáveres en avanzado estado de descomposición y un sistema forense desbordado por la tragedia. Hurtado viajó a La Guaira al día siguiente de los terremotos para buscar a su esposo. Se dirigió al hotel Santuario La Llanada, donde habían alojado a los deportados para realizarles exámenes médicos y tramitar sus documentos de identidad. El edificio colapsó y el cuerpo de Osal Mujica fue encontrado entre los escombros. Un comisario del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), organismo encargado del traslado y la custodia de los deportados, le comunicó a Hurtado el fallecimiento de su esposo. “Me dijo: ‘Lamento decirle que hemos conseguido a su… a su esposo’. Cuando exigí verlo, me lo impidió argumentando que los cuerpos estaban muy deteriorados, descompuestos”, narró. Después le informó que el cuerpo había sido trasladado a la morgue del Hospital José María Vargas, en La Guaira, pero ella ya había estado allí y no lo encontró. “Le dije: ‘Es mentira. Vengo de allá y entré a la morgue. De hecho, ustedes se llevaron varios cuerpos de allá porque no los recibieron. La patóloga dijo que no podía recibirlos porque ya había demasiados’”, relató. Para leer la nota completa pulse Aquí Compártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Compart
Fuente: La Patilla — Ver nota original