Comienza la carrera electoral venezolana con un movimiento decisivo de la oposición democrática. En el histórico Manifiesto de Panamá, consensuado durante un cónclave opositor celebrado en la capital centroamericana, la oposición ha expresado su determinación de impulsar negociaciones políticas serias y responsables con el régimen de Delcy Rodríguez, contando con el acompañamiento del Gobierno de Estados Unidos. Este documento representa un hito importante en la búsqueda de una solución democrática para Venezuela, estableciendo las bases para futuros diálogos que buscan restaurar la institucionalidad del país.
María Corina Machado ha sido designada como la "conductora del proceso democrático" y liderará las negociaciones a tres bandas entre la oposición, el gobierno de facto y Estados Unidos. Esta es una novedad significativa, ya que la Premio Nobel de la Paz se había mantenido al margen de otros procesos negociadores anteriores. Su nuevo rol marca un cambio estratégico en la oposición y refleja la importancia que este proceso reviste para el futuro político de Venezuela. El equipo negociador estará conformado por técnicos, expertos y dirigentes de la Plataforma Unitaria, con un responsable directo que coordinará los esfuerzos.
El objetivo principal de estas negociaciones es la elaboración de una hoja de ruta electoral que comience con el nombramiento de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) y culmine con la celebración de elecciones presidenciales libres y limpias. Actualmente, el CNE es el único poder del Estado que el régimen no ha sometido completamente a la voluntad de los hermanos Rodríguez, lo que lo convierte en un punto estratégico crucial en las negociaciones. Juan Pablo Guanipa, principal aliado de Machado, corroboró que "nuestra meta es clara: elecciones presidenciales libres y limpias organizadas por un nuevo CNE".
El proceso se perfila como una carrera de largo aliento marcada por la actitud de Washington, que hasta ahora ha mantenido una postura cómoda con su tutela de la presidencia encargada. Reportes recientes indican que el Gobierno de Trump ha ordenado discretamente a sus fiscales aparcar las investigaciones contra Delcy Rodríguez en Florida, mostrando una apertura a los acercamientos. El Manifiesto de Panamá también exige la liberación de todos los presos políticos, entre 400 y 600 según distintas fuentes, como condición fundamental para avanzar en el diálogo y restaurar la democracia en Venezuela.
Fuente: El Mundo — Ver nota original