Líderes opositores regresan a Venezuela bajo amnistía del gobierno

Tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026 por un ataque militar estadounidense, la presidenta encargada Delcy Rodríguez ha impulsado un nuevo momento político en Venezuela que incluye la liberación de dirigentes opositores y la promulgación de una Ley de Amnistía. Esta apertura representa un cambio significativo en la política del país, permitiendo que personajes que fueron perseguidos durante el régimen anterior puedan regresar del exilio. El gobierno ha iniciado espacios de diálogo con sectores políticos y de la sociedad civil, marcando una transición hacia una etapa de mayor pluralismo político.

Carlos Ocariz, antiguo diputado y alcalde de Caracas, fue uno de los primeros en aprovechar esta oportunidad. Obligado a exiliarse a finales de 2024 huyendo de la persecución desatada por Maduro, Ocariz regresó este mes acogiendo la amnistía. El dirigente de Primero Justicia ha organizado actos públicos para debatir propuestas de reconstrucción nacional, afirmando que "la intención clara es ayudar para que la esperanza que comenzó el 3 de enero no decaiga". Ocariz enfatiza que estar exiliado fue "uno de los peores castigos" y que su retorno representa la oportunidad de contribuir desde adentro a la reconstrucción sin sectarismos.

Otros líderes opositores también han aprovechado la amnistía para regresar. Lester Toledo, vocero de Voluntad Popular que estuvo una década fuera del país, logró pasar por el aeropuerto de Maiquetía, regularizar su situación ante los tribunales y presentarse ante la Fiscalía General de la República. De igual manera, Yon Goicoechea, quien estuvo preso 14 meses y después en el exilio durante ocho años, retornó el 21 de mayo, declarando que "el momento de apostarle a Venezuela es ahora" e invitando a otros dirigentes y empresarios a regresar e invertir en el país.

Sin embargo, esta apertura presenta limitaciones importantes. Aunque la amnistía ha permitido el regreso de varios dirigentes opositores, el gobierno chavista mantiene posiciones intransigentes respecto a figuras emblemáticas como María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz, y Edmundo González Urrutia, candidato presidencial que enfrentó a Maduro en las últimas elecciones. Esto sugiere que mientras existe una rendija de apertura política, las puertas completamente francas aún no se abren para todos los sectores opositores, manteniéndose restricciones sobre los líderes considerados como mayores amenazas para el nuevo gobierno.

Fuente: Infobae VE — Ver nota original

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