La inflación mensual en Venezuela cerró en 10,6% durante abril de 2026, registrando una disminución de 2,5 puntos porcentuales respecto al mes anterior, según reportó el Banco Central de Venezuela (BCV). Esta cifra refleja una tendencia a la baja que el ente emisor había pronosticado para las próximas semanas. Sin embargo, el indicador interanual sigue siendo preocupante, alcanzando el 611,86%, lo que evidencia la magnitud del problema inflacionario que enfrenta el país.
Aunque la inflación mensual mostró mejora en abril, los meses anteriores del año presentaron cifras mucho más alarmantes. En marzo la inflación fue de 13,1%, en febrero de 14,6% y en enero de 32,6%, siendo este último mes el de mayor impacto durante 2026. Acumulados estos cuatro primeros meses del año, la inflación llega a 89,9%, reflejando la persistencia de presiones inflacionarias que afectan el costo de vida de los venezolanos.
El presidente del BCV, Luis Pérez, expresó su expectativa de que a partir de mayo la inflación mensual baje a un solo dígito, marcando un hito importante en la estabilización de precios. Pérez adelantó que 2026 será un año de "cambios significativos" cuyos resultados se evidenciarán hacia el cierre del año y especialmente en 2027 y 2028. Estos comentarios sugieren que el banco central espera que las medidas económicas implementadas comiencen a mostrar efectos positivos en los próximos meses.
Especialistas identifican al aumento del valor del dólar como una de las principales causas de la inflación sostenida, ya que el dólar es la referencia fundamental para fijar precios de bienes y servicios en Venezuela. Esta situación es consecuencia de la hiperinflación que el país experimentó entre 2017 y 2021, cuyos efectos estructurales persisten en la economía. Ante esto, las autoridades han implementado medidas como el incremento del ingreso mínimo integral a 240 dólares mensuales, aunque mediante bonificaciones para evitar efectos inflacionarios adicionales.
Fuente: Infobae — Ver nota original