La diputada chavista Iris Varela realizó declaraciones públicas en las que reconoce que la cúpula del régimen no contempla realizar elecciones presidenciales mientras Delcy Rodríguez permanezca al frente del poder. Estas manifestaciones constituyen una admisión implícita de que, tras la caída de Nicolás Maduro actualmente preso en Estados Unidos, el gobierno no tiene intenciones de abrir procesos electorales en el corto plazo, manteniendo así el control político en manos de la actual administración.
Durante su intervención en un podcast, Varela se refirió a Maduro como un "prisionero de guerra" y calificó el proceso judicial en su contra como "un juicio montado". Según sus afirmaciones, el eventual regreso del exmandatario dependería de factores geopolíticos internacionales y de las dinámicas del poder mundial, sin que esto garantice su liberación o retorno a Venezuela en el corto plazo.
La dirigente chavista fue explícita al detallar la línea interna del régimen respecto al control del poder ejecutivo. Utilizando la expresión "Vamos a cuidarle la silla", Varela dejó clara la posición de la cúpula al afirmar que Delcy Rodríguez es la única figura autorizada para ocupar Miraflores mientras tanto. "Ahí no se va a sentar otro que no sea Delcy", expresó, revelando cómo el chavismo mantiene una estructura de poder concentrado alrededor de la sucesora de Maduro.
Además de estas declaraciones sobre la sucesión presidencial, Varela lanzó un mensaje directo a la oposición política al descartar categóricamente cualquier posibilidad de celebrar elecciones presidenciales en el corto plazo. "Olvídense que aquí va a haber elecciones presidenciales", afirmó de manera contundente, cerrando así cualquier expectativa de apertura democrática electoral en Venezuela en el futuro inmediato.
Fuente: La Patilla — Ver nota original