X: @juanchotrak | juanmanueltrak.substack.com Este artículo está dedicado a quienes en Venezuela están sufriendo tras el doble terremoto del 24 de junio de 2026. Juan Manuel Trak El 24 de junio de 2026, Venezuela sufrió dos terremotos consecutivos. El primero tuvo una magnitud de 7.2. El segundo ocurrió 37 segundos después, con una magnitud de 7.5.Este evento sísmico doble muestra la vulnerabilidad sistémica del Estado venezolano, y las consecuencias de casi 30 años de erosión de las capacidades estatales. Desde un punto de vista humano, este desastre natural está destrozando miles de vidas. La cifra de muertos, al sábado 27 de junio, supera las mil personas, pero el conteo crece rápidamente con el paso del tiempo, mientras hay personas que permanecen atrapadas bajo los escombros sin recursos suficientes para sacarlas con vida. El terremoto es un punto de inflexión para Venezuela, que inició el año 2026 con otro evento inesperado: la captura de Nicolás Maduro en Caracas por parte de Estados Unidos, y la posterior relación de tutelaje entre el gobierno chavista y la administración de Donald Trump. Según Rita Floyd, en el análisis de riesgo político, los terremotos son amenazas sin agente. Esto significa que las amenazas provienen de situaciones ambientales que no están controladas por ningún agente. Este tipo de amenazas puede ser conocida y esperada, o desconocida e inesperada.1 En el caso venezolano, el país está ubicado en la intersección de dos placas tectónicas, por lo que experimenta actividad sísmica constante, lo cual significa que un terremoto de gran magnitud debió haber sido previsto por las autoridades. La intersección entre la amenaza esperada y la capacidad del Estado para responder cuando esta se materializa es lo que define la vulnerabilidad. Esta intersección es donde las decisiones políticas previas tienen consecuencias sobre la vida de las personas. Por lo tanto, la calidad de la gobernanza política puede medirse por cómo responde el Estado ante ev
Fuente: Tal Cual — Ver nota original