Foto: captura de pantalla @jdbalart Para el congresista republicano Mario Díaz-Balart los comicios presidenciales en Venezuela deben llevarse a cabo antes de que finalice el mandato de Donald Trump en la Casa Blanca, sugiriendo el 24 de julio de 2027 como una fecha idónea, expresó en entrevista exclusiva concedida al periodista Edward Rodríguez para Es Noticia Televisión. El legislador estadounidense recalcó que, antes de convocar a las urnas, resulta indispensable reformar a fondo el aparato institucional del país suramericano. A su juicio, organizar un proceso electoral bajo las condiciones actuales impediría cualquier garantía de transparencia y un desenlace verdaderamente democrático. “Hay que cambiar las instituciones para que pueda haber elecciones libres. Sabemos que, si hay elecciones con las instituciones que hay, sabemos lo que va a pasar”, advirtió. Aprendizajes y hoja de ruta Díaz-Balart explicó que Washington ha tomado nota de experiencias internacionales pasadas -como el caso de Irak- para diseñar una estrategia estructurada en tres fases, cuyo objetivo último es devolver la normalidad institucional a Venezuela a través de comicios generales. Asimismo, valoró positivamente el papel de las mesas de negociación como dinamizadores del proceso y reiteró la importancia de poner plazos fijos sobre la mesa. No obstante, puntualizó que la responsabilidad de fijar el calendario definitivo debería recaer en la Asamblea Nacional elegida en 2015, a la que reconoce como la última instancia con legitimidad constitucional en el territorio venezolano. Para el congresista, es fundamental que esta transición culmine mientras Trump siga al frente del gobierno estadounidense, argumentando que la administración actual genera temor en el oficialismo venezolano. También recordó que el secretario de Estado, Marco Rubio, ha respaldado esta misma línea estratégica. Presión internacional y panorama futuro El político republicano destacó el impacto de la presión diplomática y económica de Estados Unidos, recordando que hace apenas nueve meses la posibilidad de unos comicios ni siquiera formaba parte del debate público. En este punto, reconoció la larga resistencia de la sociedad civil venezolana, pero enfatizó que la presión externa ha sido un catalizador clave. En cuanto a los presos políticos, el legislador expresó su optimismo respecto a la liberación de todos los detenidos por motivos políticos como parte fundamental de la transición. Por último, advirtió que el mayor peligro para la estabilidad del proceso venezolano radica en un eventual cambio de rumbo político en la Casa Blanca, señalando directamente a la oposición demócrata. “Lo único que puede parar la transición en Venezuela es que la izquierda tome el poder en EE. UU.”, concluyó. AC Post Views: 1
Fuente: El Informador — Ver nota original