La presidenta encargada Delcy Rodríguez anunció que los recursos provenientes de los Derechos Especiales de Giro (DEG), depositados en el Fondo Monetario Internacional (FMI), serán utilizados para reactivar proyectos inconclusos de la Misión Vivienda en todo el país.El monto, cercano a los 5.000 millones de dólares, forma parte de activos que permanecían bloqueados y que ahora están en proceso de liberación tras el restablecimiento de relaciones con el organismo multilateral. Durante un acto, con motivo del aniversario de la Gran Misión Vivienda Venezuela, la funcionaria indicó que estos fondos permitirán culminar urbanismos pendientes y entregar nuevas soluciones habitacionales antes de finalizar 2026.Asignación de recursos a Misión ViviendaComo parte del plan, Rodríguez instruyó al ministro de Hábitat y Vivienda, Jorge Márquez, a realizar una revisión exhaustiva de los desarrollos habitacionales en ejecución, con el objetivo de priorizar la asignación de recursos. La estrategia busca destrabar proyectos de Misión Vivienda que han permanecido paralizados durante años. “Tomaremos recursos del dinero que estamos desbloqueando en el Fondo Monetario para culminar esas viviendas”, afirmó la mandataria durante el acto oficial.Rodríguez también planteó la necesidad de reformar el marco legal inmobiliario. Según estimaciones oficiales, cerca de 500.000 viviendas se encuentran fuera del mercado debido a problemas de seguridad jurídica. La propuesta apunta a flexibilizar las normativas vigentes para incorporar estos inmuebles al mercado de arrendamiento, lo que permitiría ampliar la oferta habitacional de forma inmediata.El Fondo Monetario Internacional reanudó relaciones con el país tras años de suspensión, lo que habilita el acceso a fondos propios y abre la puerta a futuras evaluaciones económicas.Este giro representa un cambio significativo respecto a la política impulsada por Hugo Chávez, quien en 2007 promovió la salida del país de estos organismos multilaterales. La directora del FMI, Kristalina Georgieva, confirmó que la decisión cuenta con respaldo mayoritario de los países miembros, consolidando una nueva etapa de cooperación.
Fuente: El Nacional — Ver nota original