América LatinaColombia y Perú confirman el giro a la derecha de América LatinaLos miembros de la Patria Grande no paran de perder elecciones desde la victoria de Javier Milei en Argentina en 2023 Compartir ComentarBernie Moreno se reúne con Abelardo de la Espriella en BarranquillaEfeDaniel Lozano BogotáBogotáActualizado Miércoles, 24 junio 2026 – 00:07Colombia Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia: "No habrá vencedores ni vencidos, no habrá persecuciones" Elecciones Abelardo de la Espriella, un Tigre para darle la vuelta a Colombia Perú "He votado a Keiko como mal menor. El del sombrero miente a los pobres": en la tierra peruana del Papa apoyan a la aspirante derechista Se aceleran los vientos de cambio en las Américas. La derrota del candidato de Gustavo Petro en Colombia y la confirmación de Keiko Fujimori al frente del escrutinio en Perú, en dos elecciones polarizadas al máximo y entre extremos ideológicos, fortalecen aún más al bloque conformado en torno a Donald Trump, que él mismo bautizó como el Escudo de las Américas.Mientras el mapa de Sudamérica se pinta de azul y se ensancha por el centro, el norte y el Caribe, la Patria Grande, que reúne a izquierdistas, populistas y revolucionarios en el sueño imposible de integración de Simón Bolívar, pierde elecciones a velocidad de vértigo desde las presidenciales argentinas de 2023. El liderazgo transoceánico de Pedro Sánchez, erigido en una suerte de Bolívar español, cosecha una derrota tras otra.Revoluciones tan emblemáticas como la indígena de Bolivia, el Gobierno progresista de Chile o la familia Zelaya en Honduras han perdido el poder frente a candidaturas de centro y derecha. O han caído derrotadas en su intento de recobrarlo, como en Ecuador. Sólo México y Uruguay mantiene izadas las banderas de la Patria Grande, junto a las dictaduras cubana y nicaragüense, a falta de que los brasileños decidan en octubre si el octogenario Lula da Silva se mantiene en el Palacio de Planalto o la derecha populista recupera el poder con el hijo del ex presidente Bolsonaro.¿Y Venezuela? El buque insignia del chavismo, quien durante dos décadas y media ha liderado y financiado al bloque izquierdista, permanece hoy bajo el tutelaje de Washington y sin ganas de participar en las batallas políticas y diplomáticas del continente. Así de claro lo dejó el lunes la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, durante la celebración de un bicentenario patrio: "El 3 de enero (captura de Nicolás Maduro) marcó una inflexión en la política nacional y en nuestra visión de las relaciones internacionales, de retomar caminos diplomáticos con el gobierno de EEUU".En los últimos tiempos, el testigo de la lucha izquierdista lo había recogido el propio Petro, capaz de encararse a Trump en sus noches tórridas de X, de alentar la rebelión de los radicales de Evo Morales en Bolivia y de dar por ganador al candidato izquierdista en Perú cuando ni siquiera estaba avanzado el escrutinio. El antiguo guerrillero se erigió en el gran líder de la izquierda radical americana, en su versión némesis de Trump (sin enfadarle mucho) y de la mano de su gran aliado español."La salida de Petro es un golpe bajo para su bloque, porque Colombia había asumido roles protagónicos desde el punto de vista financiero. Esta gran alianza iberoamericana empieza a debilitarse por la pérdida de fortines importantes en Chile, Colombia y Honduras. Al ya no ser gobierno no tiene la fuerza de hace meses y, sobre todo, el presupuesto. Debe haber un proceso de reinvención para ellos, no son sólo gobiernos, también movimientos sociales, medios, intelectuales, académicos. Viene una nueva etapa donde Venezuela ya no va a ser el financiador, donde Cuba está cada vez más debilitada ideológicamente, pero donde las organizaciones (Grupo de Puebla, Foro de Sao Paulo) persisten. Pero a sabiendas de que ya no tienen plata (venezolana y colombiana) y de que el ideólogo (cubano) es cada vez más débil", precisó para EL MUNDO el analista Sergio Ánge
Fuente: El Mundo — Ver nota original