Chavismo borra rastros de Maduro en calles de Caracas

Chavismo borra rastros de Maduro en calles de Caracas

Las principales avenidas, sedes ministeriales y guarniciones militares de Venezuela han iniciado un proceso sistemático de eliminación de la imagen de Nicolás Maduro, quien hasta hace pocas semanas tenía su rostro omnipresente en cada esquina de la capital y principales ciudades del país. Este desmantelamiento de propaganda política ocurre de manera coordinada en instituciones clave del Estado, marcando un giro significativo en la narrativa visual del régimen chavista que durante años mantuvo la figura del expresidente como símbolo central de la revolución bolivariana.

El proceso de borrado de imágenes de Maduro se intensificó después del 3 de enero, fecha en que Estados Unidos capturó al expresidente y su esposa, Cilia Flores. A partir de entonces, aunque inicialmente se instalaron cientos de vallas y afiches con la campaña 'Los queremos de vuelta', mediante la cual el régimen pedía la liberación de ambos, hoy apenas quedan rastros visibles de aquella presencia masiva en el espacio público. Trabajadores de ministerios consultados confirmaron que se ha ido retirando sistemáticamente el material propagandístico y se ha reducido significativamente la intensidad de la campaña que buscaba movilizar al apoyo para la liberación del expresidente.

Paralelamente al desmantelamiento de la imagen de Maduro, en instituciones clave comienza a consolidarse la presencia visual y simbólica de Delcy Rodríguez, quien desde el 5 de enero asumió la presidencia encargada del país. Este cambio iconográfico representa una transición clara en las estructuras de poder del Estado, donde la nueva mandataria busca establecer su legitimidad política mediante símbolos y representaciones visuales que hasta ahora habían estado reservados para Maduro. El proceso refleja una reorganización profunda de las jerarquías dentro del régimen y la necesidad de establecer una nueva narrativa de liderazgo.

La consolidación del poder de Rodríguez fue formalizada recientemente mediante un acto de protocolo militar en el que componentes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana rindieron honores formales a la vicepresidenta en su nuevo rol de Comandante en Jefe. Este evento, capturado en videos que circulan en redes sociales, demuestra que la transición de poder busca contar con el respaldo institucional y militar necesario para legitimarse. La alineación perfecta de los componentes militares y el reconocimiento formal de la nueva autoridad subrayan la importancia que tiene para el régimen asegurar que las fuerzas armadas respalden esta reestructuración del poder político en Venezuela.

Fuente: La Patilla — Ver nota original

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