Un nuevo estudio de la Universidad de Cambridge cuestiona la narrativa oficial chavista sobre las sanciones estadounidenses como causa principal del colapso económico venezolano. Los investigadores Miguel Ángel Santos, José Morales-Arilla del Tecnológico de Monterrey y Zinedine Partipilo Cornielles de Harvard analizaron datos económicos entre 2013 y 2023, llegando a conclusiones que desafían narrativas ampliamente difundidas. El estudio refuta argumentaciones de economistas como Jeffrey Sachs y Francisco Rodríguez que atribuyen a las sanciones buena parte de la contracción económica y la migración forzada de millones de venezolanos.
Los hallazgos principales del documento revelan que el 52% de la pérdida acumulada de PIB ocurrió antes de las sanciones financieras de agosto de 2017, mientras que el 98% de la caída en importaciones ya se había registrado para esa fecha. Indicadores críticos de salud y nutrición, incluyendo mortalidad infantil y desnutrición, sufrieron deterioro significativo entre 2013 y 2017, pero posteriormente se estabilizaron e incluso mejoraron después de las sanciones, incluso durante las más severas de 2019 sobre el sector petrolero y en plena pandemia de COVID-19.
Según los investigadores, la crisis económica obedecía principalmente a decisiones de política interna del gobierno de Nicolás Maduro, la caída de precios del petróleo, hiperinflación desenfrenada y controles de cambio distorsionantes. El estudio propone una reinterpretación del papel de las sanciones: en lugar de ser un "castigo colectivo" a la población, actuaron como restricciones externas que limitaron la discrecionalidad del régimen y su acceso a rentas, presionando al gobierno a desmontar gradualmente los controles cambiarios que generaban enormes distorsiones económicas y corrupción.
La investigación, publicada en la serie Elements in the Economics of Emerging Markets en acceso abierto, incluye metodología rigurosa con comparaciones entre municipios petroleros y no petroleros, análisis de apagones, importaciones esenciales y fin de controles cambiarios. Los autores documentan que el régimen ha utilizado el alivio de sanciones como moneda de cambio en negociaciones electorales, sugiriendo que estas medidas sí han ejercido presión política aunque no hayan logrado cambio de régimen.
Fuente: Efecto Cocuyo — Ver nota original