Mientras el chavismo radical llama a protestas contra Estados Unidos, Delcy continúa profundizando acuerdos energéticos, financieros y diplomáticos con Washington, dejando clara su prioridad estratégica. Propagandistas como Mario Silva y Oswaldo Rivero denuncian públicamente el abandono de los postulados antiimperialistas de la revolución bolivariana, evidenciando la fractura ideológica del movimiento. Este escenario muestra que la supervivencia del nuevo poder rojo depende actualmente más de la Casa Blanca que de las viejas consignas revolucionarias que caracterizaron el régimen anterior.
Fuente: La Patilla — Ver nota original