EntrevistaAdi Marciano, madre de una soldado israelí secuestrada el 7-O: "Un médico en Gaza asesinó a mi hija inyectándole aire en una vena"Noa Marciano fue la única uniformada israelí secuestrada en el ataque de Hamas contra la base de Nahal Oz que no volvió con vida del cautiverio. Su madre Adi recibe en su casa a EL MUNDO en el tercer aniversario del atentado terroristaCompartir 1 comentarioAdi Marciano posa junto a un retrato de su hija Noa.SAL EMERGUISal Emergui Modiin (Israel)Modiin (Israel)Actualizado Martes, 6 octubre 2026 – 22:43AÑADE EL MUNDO EN GOOGLEHaz que nuestras noticias aparezcan en tus búsquedasCuando a las 06:29 de la mañana del 7 de octubre de 2023, las sirenas sacudieron Israel, la familia Marciano pensó inmediatamente en Noa. A cinco días de cumplir 19 años, la hija mayor de Avi y Adi ejercía de observadora militar en la base de Nahal Oz, a 800 metros de la Franja de Gaza."Noa me contó que las soldados estaban en pijama en el refugio. Le pedí que cerrara la puerta y me contestó que no hay puerta y que todos los soldados estaban fuera luchando. De fondo escuchaba ruido de disparos, proyectiles y gritos de las chicas", recuerda su madre Adi, señalando que las observadoras militares no llevan armas.El asalto de Hamas a la base dejó un balance de 53 uniformados muertos. 15 observadoras murieron en el refugio y la sala de mando que fueron incendiados. Entre ellas, la española Maya Villalobo. De las siete soldados israelíes capturadas por Hamas, una fue rescatada en una operación en 2023 y cinco volvieron gracias a un acuerdo en 2025. Noa Marciano fue la única que no sobrevivió. Como cuenta su madre, fue asesinada el 9 de noviembre en el Hospital Shifa de la Ciudad de Gaza. Siete días después, el ejército encontró su cuerpo en una casa cerca del centro médico.En su casa en la ciudad de Modiin, la tristeza se entremezcla con frases de Noa recordadas en pegatinas en inglés, hebreo y español, como por ejemplo, "Sonreíd como si no hubiera mañana".Se cumplen tres años del ataque terrorista. ¿Cómo se siente?Dicen que el paso del tiempo ayuda, pero siento que es peor. Sentimos mucha añoranza. La última vez que la vi fue el 4 de octubre cuando volvió a la base tras días de permiso. Me dijo que nos preparásemos porque tras la festividad de Sucot habría algo. Ella no sabía realmente lo que iba a pasar, pero esa zona estaba muy caliente. No le di mucha importancia porque pensé que se refería a proyectiles desde Gaza contra el sur de Israel, como estamos acostumbrados desde hace más de 20 años. Nos enteramos de que había dicho a sus amigos que temía una infiltración de terroristas.Volvamos a su conversación el 7-O…Noa no lloró ni gritó en la primera llamada que se cortó. Pasaron varios minutos hasta hablar de nuevo y ya se la escuchaba muy tensa. Avi le dijo que no se preocupara porque el ejército estaba en camino. A las 7:29, la llamé y no escuché ningún ruido. Noa me dijo que debía estar en silencio y que era necesario cortar la llamada. Colgué. Fue nuestra última conversación. A las 8:00 de la mañana, vimos en la televisión una furgoneta de terroristas en Sderot, a sólo 10 minutos de su base. Pasaron dos días hasta que una amiga de Noa encontró en Telegram una foto suya en Nahal Oz con otra soldado, Ori Megidish. Entendimos por primera vez que había sido secuestrada. Fue un gran alivio porque estaba viva.¿Qué saben de sus primeras horas en cautiverio?Al llegar a Ciudad de Gaza, un terrorista la llevó a la casa de una familia, al parecer vinculada a Hamas, y les dijo que la custodiaran. En los primeros dos días, durmió y no comió ni bebió. La madre y la hija de la familia se ocuparon de ella. No fue maltratada. Hablaba con la hija en inglés. Dos semanas después, el ejército inició la operación terrestre y Hamas trasladó a los secuestrados del norte al centro y sur. Un día que estaban en la calle, Noa resultó herida en la cabeza y en el pie en uno de los ataques aéreos israelíes. Fue llevada al Hospital Shifa donde, en
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