Peste pulmonar en Siberia: los silencios de Rusia desde el ántrax que se escapó de un laboratorio en 1979 hasta hoy

Peste pulmonar en Siberia: los silencios de Rusia desde el ántrax que se escapó de un laboratorio en 1979 hasta hoy

RusiaPeste pulmonar en Siberia: los silencios de Rusia desde el ántrax que se escapó de un laboratorio en 1979 hasta hoyEl caso registrado en Shelekhov trae a la memoria la tragedia de Ekaterimburgo 47 años despuésCompartir 5 comentariosEl Instituto de Investigación Antiplaga de Irkutsk, en la localidad de Shelekhov, donde trabajaba la científica fallecida.APMarco ImarisioCorriere della Sera Corriere della SeraActualizado Jueves, 8 octubre 2026 – 14:06AÑADE EL MUNDO EN GOOGLEHaz que nuestras noticias aparezcan en tus búsquedasRusia Muere una investigadora en un laboratorio de Siberia tras un posible accidente con un patógeno de la peste Salud La OMS pide a las autoridades rusas más información sobre el posible caso de peste Polémica Rusia tilda de "información falsa" las sospechas de un segundo caso de peste mientras EEUU pide a sus ciudadanos que no viajen al país La nota estaba escrita a mano. Era el viernes 30 de marzo de 1979, al terminar el turno. "Filtro obstruido, lo he desmontado, he solicitado que lo sustituyan". El técnico de la ciudadela militar número 19 de Sverdlovsk, rebautizada como Ekaterimburgo en 1991, dejó el mensaje sobre la mesa de su jefe y se marchó a casa.Nadie leyó la nota.Durante varias horas, las centrifugadoras de aquella instalación, disfrazada de laboratorio civil, siguieron funcionando sin protección. El viento de los Urales se llevó una nube de esporas. Era ántrax, cepa 836, la joya de la corona de Biopreparat, el programa soviético de armas bacteriológicas que oficialmente no debería haber existido: la URSS había firmado en 1972 la convención internacional que prohibía este tipo de armas.Tres días después comenzaron a enfermar los trabajadores de una fábrica de cerámica. El último caso se registró el 19 de mayo. La cifra oficial de muertos fue de 66. Ken Alibek, segundo responsable de aquel programa y posteriormente desertor en Estados Unidos, calculó al menos 105. Otras fuentes hablaron de 600. Nunca se sabrá con

Fuente: El Mundo — Ver nota original

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