El diputado de la Asamblea Nacional chavista, Jorge Arreaza, reaparició el sábado 23 de mayo en redes sociales compartiendo una imagen de la bandera de Venezuela, en un gesto que fue interpretado como una reacción simbólica frente al ejercicio militar estadounidense que se desarrollaba simultáneamente en la capital. La publicación ocurrió mientras aeronaves militares de Estados Unidos ejecutaban operativos en las inmediaciones de la Embajada estadounidense con autorización del régimen, en lo que constituyó una operación de considerable envergadura que incluyó helicópteros, aeronaves Osprey y efectivos del Comando Sur.
Aunque Arreaza no acompañó su publicación con mensaje alguno, sectores del chavismo interpretaron la acción como una expresión de malestar interno respecto a la presencia militar estadounidense en territorio venezolano. El gesto cobró relevancia dado el historial del excanciller como un destacado promotor del discurso antiimperialista durante años, postura que ahora contrasta con su rol político secundario tras el ascenso del grupo encabezado por Delcy Rodríguez en las estructuras de poder del régimen.
La operación militar ejecutada en Caracas fue supervisada personalmente por el general Francis Donovan, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, quien se encontraba de visita en la capital venezolana. Donovan confirmó haber sostenido reuniones con autoridades del régimen durante su estadía, lo que subraya la coordinación existente entre los gobiernos para la realización de estas maniobras, un hecho que generó divisiones internas entre los sectores más radicales del chavismo.
La coincidencia temporal entre la publicación de Arreaza y los ejercicios militares estadounidenses refleja las tensiones internas dentro de la estructura del poder chavista, donde figuras como el excanciller ven disminuido su protagonismo político mientras Washington mantiene una presencia militar activa en territorio venezolano. Este evento pone en evidencia las contradicciones entre el discurso revolucionario antiimperialista tradicional y las realidades geopolíticas actuales que enfrenta el régimen.
Fuente: La Patilla — Ver nota original