Un video difundido el viernes 22 de mayo mostró a trabajadores del Banco de Venezuela desmontando retratos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro en una de sus agencias ubicadas en el sector El Rosal. Las imágenes capturan el momento en que los empleados retiran los cuadros que durante años fueron elementos obligatorios de la decoración institucional en organismos públicos y entidades financieras controladas por el Estado venezolano.
Durante más de dos décadas, los retratos de Chávez y posteriormente de Maduro fueron incorporados como símbolos casi obligatorios en ministerios, alcaldías, hospitales, escuelas, bancos públicos y oficinas estatales. Esta política formó parte del aparato propagandístico del chavismo y se mantuvo como una práctica institucionalizada en todas las dependencias gubernamentales. Sin embargo, desde la captura de Maduro el pasado 3 de enero, distintas instituciones han comenzado silenciosamente a modificar símbolos, mensajes y referencias asociadas al antiguo régimen.
El episodio refleja el acelerado reacomodo político que atraviesa el chavismo tras la caída del gobierno anterior. Esta transformación institucional se produce en medio de las tensiones internas dentro del oficialismo, donde sectores radicales acusan al régimen de Delcy Rodríguez de abandonar los principios históricos de la llamada "revolución bolivariana". El desmontaje de estos símbolos representa un cambio simbólico significativo en la estructura del Estado.
El retiro de los retratos constituye uno de los primeros pasos visibles en el proceso de transformación institucional del nuevo gobierno. Estas acciones demuestran cómo los cambios políticos se materializan gradualmente en el espacio público y administrativo, marcando una ruptura visual con la era anterior. El proceso continúa desarrollándose en diversas dependencias estatales como parte de esta reorganización política y simbólica.
Fuente: La Patilla — Ver nota original