El juez federal Roy Altman, magistrado venezolano-estadounidense designado por Donald Trump en 2019, pronunció un contundente discurso durante una ceremonia de graduación en el que criticó severamente el legado de Hugo Chávez y cómo desmanteló las instituciones democráticas de Venezuela. Altman relató su experiencia personal como testigo del colapso institucional cuando viajó a Caracas en 2003 para despedirse de su abuelo, quien era sobreviviente del Holocausto, justo en el momento en que estallaban protestas masivas contra los intentos del régimen chavista de perpetuarse en el poder indefinidamente.
Durante su intervención, el magistrado describió con precisión cómo Chávez vulneró el Estado de Derecho cuando el Tribunal Supremo le prohibió repostularse. "Como cualquier dictador que se respeta, llenó la Corte Suprema con sus amigos", explicó Altman, ilustrando el proceso de captura institucional que caracterizó al régimen. Una vez controlada la máxima instancia judicial, Chávez logró obtener autorización para reelegirse indefinidamente, permitiéndose gobernar hasta su muerte en 2013 tras más de una década en el poder.
El momento más emotivo del discurso ocurrió cuando Altman compartió una conversación con su abuelo mientras jugaban ajedrez en el balcón de un apartamento caraqueño, observando las protestas que se desarrollaban en las calles venezolanas. Su abuelo, en medio de esa escena de caos político, le transmitió una lección que marcaría su vida: "Recuerda siempre que esto es lo que le pasa a un país cuando la gente buena no sirve". Esa frase resonó profundamente en el joven Altman y determinó su camino hacia el servicio público.
Altman concluyó su discurso enfatizando que la advertencia de su abuelo lo inspiró a dedicarse al servicio público en Estados Unidos y a aceptar una nominación vitalicia como juez federal, rechazando las recomendaciones de quienes le sugerían priorizar el enriquecimiento personal y la vida privada. Con esta reflexión final, transmitió a los graduandos un mensaje de esperanza y compromiso cívico: "Lo que ustedes deben saber es que este país realmente vale la pena servirlo", enfatizando la importancia del sacrificio personal en defensa de las instituciones democráticas.
Fuente: La Patilla — Ver nota original