El ingeniero especialista en petróleo Juan Szabo advirtió que la crisis generada por el cierre del estrecho de Ormuz está reconfigurando significativamente el mapa energético mundial, posicionando a Venezuela en el epicentro del interés geopolítico internacional. Esta afirmación fue realizada durante la conferencia "El estrecho de Ormuz y su reverberación sobre Venezuela", organizada por el Grupo Ideas para Venezuela, dirigido por el exdiputado Elías Matta. Según el experto, el cierre parcial de este estratégico paso marítimo del Golfo Pérsico ha provocado una de las mayores crisis de suministro energético de la historia reciente, afectando aproximadamente el 20% del petróleo y el 25% del gas natural licuado que se comercia globalmente.
El estrecho de Ormuz representa la única salida marítima del Golfo Pérsico, a través del cual se movilizan diariamente más de 17 millones de barriles de petróleo y enormes volúmenes de gas licuado. Szabo explicó que el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán derivó en ataques a instalaciones energéticas, restricciones marítimas severas y una fuerte caída del tráfico petrolero en la región. Esta situación ha afectado especialmente a potencias asiáticas como India, Japón, Singapur y China, que dependen significativamente del suministro energético proveniente del Golfo Pérsico.
Como consecuencia directa del conflicto en Oriente Medio, el mercado internacional enfrenta un déficit cercano a los nueve millones de barriles diarios de petróleo, además de la interrupción del suministro de gas licuado proveniente de Qatar. Esta escasez sin precedentes ha impulsado un aumento significativo de los precios internacionales del crudo, generando nuevas presiones inflacionarias en toda América Latina y obligando a los bancos centrales regionales a reconsiderar sus estrategias monetarias.
Esta coyuntura ha abierto una nueva ventana de oportunidades para países productores petroleros fuera del Golfo Pérsico, siendo Venezuela la más destacada. El país posee aproximadamente 300 mil millones de barriles en reservas probadas, aunque su producción actual apenas alcanza el millón de barriles diarios. Szabo enfatizó que esta brecha entre reservas y producción representa una oportunidad estratégica única para Venezuela en el contexto de la crisis energética global actual.
Fuente: La Patilla — Ver nota original