La producción petrolera de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) ha experimentado una caída histórica llegando a 18,98 millones de barriles diarios en abril, representando una disminución de casi el 34% comparado con los niveles de febrero. Esta contracción sin precedentes ha sido provocada por la escalada del conflicto en Irán y el bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz, que representa uno de los puntos más críticos para el comercio mundial de crudo.
La pérdida acumulada por los 12 países miembros de la OPEP desde el inicio de la guerra el 28 de febrero asciende a 9,67 millones de barriles diarios, según el informe mensual publicado por la organización. Este desplome es superior al recorte histórico implementado voluntariamente hace seis años cuando la organización intentó frenar la caída de precios provocada por la crisis de la pandemia de covid-19, marcando un nuevo récord negativo para el grupo.
Saudi Arabia ha sido particularmente afectada con su producción cayendo de 10,11 a 6,77 millones de barriles diarios, una reducción del 33%. Sin embargo, las pérdidas son aún más dramáticas en Kuwait e Irak, cuyas extracciones se desplomaron en 77% y 67% respectivamente. Kuwait pasó de 2,58 a 0,6 millones de barriles diarios, mientras que Irak descendió de 4,18 a 1,38 millones. Irán también registró caídas significativas al pasar de 3,24 a 2,85 millones de barriles diarios.
En un movimiento que refleja el deterioro de la situación geopolítica regional, los Emiratos Árabes Unidos anunció su retiro de la OPEP y la alianza OPEP+ a partir del primero de mayo, citando las perturbaciones en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz como razones principales. Aunque los EAU lograron una modesta recuperación en abril llegando a 2,02 millones de barriles diarios, acumulan una caída superior al 40% respecto a su producción previa a la guerra.
Fuente: La Patilla — Ver nota original