El ambicioso proyecto del "Domo Dorado", sistema de defensa antimisiles que Donald Trump impulsa desde su regreso a la Casa Blanca, tendría un costo estimado de 1,2 billones de dólares a lo largo de dos décadas, según la Oficina de Presupuesto del Congreso. Esta cifra representa un aumento significativo respecto a los 175.000 millones de dólares presupuestados inicialmente para este futurista sistema diseñado para proteger a Estados Unidos contra misiles balísticos y de crucero de potencias adversarias como Rusia y China.
A pesar de la inversión monumental, expertos advierten que el "Domo Dorado" podría no cumplir con su objetivo fundamental. El informe de auditoría fiscal indica que el sistema sería vulnerable a un ataque a gran escala, especialmente considerando las capacidades nucleares que han modernizado rápidamente países adversarios. El general Michael Guetlein, vicejefe de operaciones espaciales del Pentágono, justificó el proyecto señalando que adversarios han desarrollado misiles hipersónicos capaces de atacar Estados Unidos en una hora, viajando a 9.600 km/h.
La iniciativa ha generado críticas de legisladores demócratas que cuestionan la viabilidad económica del proyecto. El senador Jeff Merkley argumentó que el "Domo Dorado" representa un "obsequio masivo a los contratistas de defensa" que pagarían completamente los trabajadores estadounidenses. La Comisión de Presupuesto advirtió explícitamente que el sistema "podría verse abrumado por un ataque a gran escala organizado por un adversario igual o cercano".
La propuesta refleja las crecientes dudas sobre la capacidad de Estados Unidos para implementar un sistema de defensa integral capaz de proteger su vasto territorio continental. Aunque Trump presentó el plan como un enfoque "audaz y agresivo" para contrarrestar amenazas aéreas de última generación, los expertos coinciden en que los sistemas de defensa existentes no están a la altura de las armas sofisticadas que poseen adversarios potenciales.
Fuente: BBC Mundo — Ver nota original