Larry Fink, director ejecutivo de BlackRock Inc., expresó optimismo sobre las perspectivas de inversión en Venezuela durante un panel celebrado en Nueva York. Según el magnate, la nación rica en petróleo podría "volver a su antiguo esplendor" tras los cambios políticos recientes que han transformado el panorama económico del país.
Los inversores han aumentado significativamente sus apuestas en activos venezolanos desde que la administración de Donald Trump removió del poder a Nicolás Maduro en enero pasado. Este cambio político ha generado expectativas sobre un posible reinicio económico que podría facilitar las negociaciones de reestructuración de la deuda externa.
En un hito importante para las finanzas del país, Estados Unidos autorizó recientemente a Venezuela a contratar asesores para posibles conversaciones sobre su deuda, un paso crucial hacia la reestructuración de los 60.000 millones de dólares en bonos en default. Fink también señaló que Latinoamérica en general está emergiendo de un prolongado período de "tiempo perdido" marcado por inestabilidad política.
El líder de la mayor gestora de activos mundial destacó que la creciente demanda global de infraestructura para inteligencia artificial representa una oportunidad adicional para economías con abundantes recursos energéticos. Según Fink, la demanda de energía limpia supera actualmente la oferta disponible, lo que beneficiará especialmente a países como Brasil y Venezuela con significativas capacidades de energía solar e hidrocarburos.
Fuente: La Patilla — Ver nota original