El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró desde la Casa Blanca que los venezolanos "están bailando en las calles" y se sienten "contentos" porque "les está entrando mucho dinero" gracias a las grandes petroleras que se instalan en el país. Trump mencionó reuniones con ejecutivos de ExxonMobil, Chevron y otras compañías petroleras interesadas en invertir en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses.
Sin embargo, la realidad sobre el terreno contrasta significativamente con las declaraciones presidenciales. Los venezolanos han salido a las calles en masivas protestas contra el régimen de Delcy Rodríguez, no para celebrar. Los manifestantes denuncian que el salario mínimo es insuficiente para cubrir necesidades básicas como alimentación, y exigen la liberación de todos los presos políticos sin condiciones ni excepciones.
Las marchas demandan un cambio absoluto en el país y una transición real hacia la democracia. Para los venezolanos que han sufrido represión durante más de dos décadas, las declaraciones de Trump resultan profundamente indignantes, pues la situación actual es mucho más grave que lo que la Casa Blanca parece reconocer. El régimen continúa en el poder a pesar de la captura de Maduro.
El economista venezolano Fabio Valentín destacó que las protestas también responden a crisis estructurales severas, incluyendo fallas prolongadas en el servicio eléctrico y el colapso de sistemas de agua potable en el oriente del país, particularmente en los estados Sucre y Nueva Esparta. Valentín denunció que el sistema no ha sido reparado debido a la corrupción característica del régimen, que prioriza el robo de recursos sobre el mantenimiento de infraestructura esencial.
Fuente: NTN24 — Ver nota original