Estados Unidos e Israel han ejecutado operaciones militares contra Irán que han causado muertes entre civiles y miembros del gobierno, mientras que fuerzas especiales estadounidenses secuestraron al presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa. La mayoría de expertos en derecho internacional considera que ambas acciones constituyen violaciones graves de las normas internacionales establecidas. Sin embargo, la respuesta diplomática de algunos países occidentales ha sido tibia, generando críticas sobre la consistencia en la aplicación del derecho internacional.
El canciller alemán Friedrich Merz enfrentó una ola de críticas tras declarar que no tenía intención de "dar lecciones" al presidente Donald Trump sobre derecho internacional antes de visitarlo en la Casa Blanca. Esta posición contrasta marcadamente con la condena clara que Alemania ha expresado hacia Rusia por sus violaciones en Ucrania. Numerosos expertos académicos y juristas alemanes firmaron una carta abierta el 17 de marzo de 2026 acusando al gobierno de no condenar claramente las acciones que violan el derecho internacional. La carta señala que la falta de protesta contribuye a erosionar el orden institucional basado en normas que sustenta la paz global.
Janina Dill, docente de Jurisprudencia en la Universidad de Oxford y firmante de la carta abierta, advierte sobre las consecuencias de esta postura diplomática. "Actualmente, la política de las grandes potencias, especialmente el cambio en la política estadounidense y el alejamiento del derecho internacional, resulta increíblemente perjudicial para el derecho", señala Dill en declaraciones a Deutsche Welle. Anne Peters, directora del Instituto Max Planck para Derecho Público Internacional, añade que el derecho internacional consuetudinario puede cambiar cuando no hay protesta frente a sus violaciones. Existe el peligro real de que la prohibición fundamental del uso de la fuerza sea socavada si las violaciones no son criticadas consistentemente.
La actitud selectiva en la defensa del derecho internacional genera un precedente peligroso que debilita el sistema internacional de normas. Si las grandes potencias aplican el derecho internacional de manera inconsistente, condenando a algunos actores pero tolerando a otros, el sistema pierde su credibilidad y efectividad. Esta doble moral no solo afecta la legitimidad de las instituciones internacionales, sino que abre la puerta a una anarquía internacional donde el poder prevalece sobre la ley, socavando la seguridad global de todos los estados, grandes y pequeños.
Fuente: DW — Ver nota original