Los bonos de Venezuela experimentaron un repunte significativo en el mercado secundario tras el anuncio del Departamento del Tesoro de Estados Unidos que autoriza la contratación de asesoría legal y financiera para avanzar en estudios preliminares de reestructuración de deuda.Los títulos soberanos con vencimiento en 2027 subieron 5,41% hasta 55,53 centavos por dólar, alcanzando su nivel más alto en nueve años, mientras que los papeles de Pdvsa con vencimiento en 2037 avanzaron 4,1% hasta 40,1 centavos por dólar, según datos recopilados por Bloomberg. Bonos de Venezuela se disparan y causan espectativasEl repunte de los bonos de Venezuela también responde a expectativas sobre un eventual cambio en la política económica y en la gestión de la deuda externa, estimada entre 150.000 y 170.000 millones de dólares.No obstante, firmas como S&P Global Ratings advierten que cualquier reestructuración exitosa dependerá de un programa económico creíble, vinculado a la recuperación de la producción petrolera y a la implementación de políticas fiscales y monetarias consistentes. Cabe destacar que el país acumula cerca de 60.000 millones de dólares en bonos en mora desde 2017, dentro de un volumen total de compromisos significativamente mayor.Las proyecciones de producción energética juegan un papel central. Aunque el objetivo oficial apunta a 1,5 millones de barriles diarios hacia 2027, los escenarios más conservadores estiman incrementos más moderados en el corto plazo. Licencia abre puerta, pero con límitesLa autorización, formalizada mediante la licencia general 58, permite a bufetes, consultoras y asesores financieros trabajar con el gobierno venezolano y sus entidades en la evaluación y diseño de propuestas de reestructuración.Sin embargo, el alcance de la medida es limitado, pues no autoriza aún negociaciones formales, acuerdos con acreedores ni transacciones directas. Esto sitúa el proceso en una fase inicial, centrada en el análisis técnico y la preparación de escenarios. La medida coincide con un proceso más amplio de normalización de relaciones entre Caracas y Washington, que incluye la reactivación de canales diplomáticos y contactos con organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional.El restablecimiento de vínculos con el FMI abre la posibilidad de evaluaciones técnicas sobre la economía venezolana y su deuda, aunque el acceso a financiamiento internacional aún dependerá de condiciones estrictas. Mientras tanto, acreedores y actores del sistema financiero global permanecen a la expectativa, a la espera de que se autoricen negociaciones formales que permitan avanzar hacia acuerdos concretos.
Fuente: El Nacional — Ver nota original