“Ya no quiero ser pediatra. La mirada de esos niños se queda con uno para siempre”: el dolor de los médicos que asisten a los heridos del terremoto en Venezuela – BBC News Mundo

“Ya no quiero ser pediatra. La mirada de esos niños se queda con uno para siempre”: el dolor de los médicos que asisten a los heridos del terremoto en Venezuela – BBC News Mundo

Fuente de la imagen, Reuters Título del autor, BBC News MundoFecha de publicación 8 minutosTiempo de lectura: 7 minAdvertencia: las descripciones pueden afectar la sensibilidad de la audiencia. El doctor X trató a decenas de niños aplastados por los escombros durante seis días seguidos. Los primeros que llegaron a la sala de emergencias pediátrica gritaban y lloraban. Estaban adoloridos por los golpes que recibieron mientras sus padres los arrastraban fuera de los edificios, en medio del doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela, el miércoles 24 de junio a las 18:04. Pero a medida que pasaban las horas, los casos se volvían más graves: pacientes con las piernas necrosadas o inflamadas por la acumulación de sangre, en riesgo de shock o insuficiencia renal debido a las toxinas liberadas por los músculos bajo la presión de los escombros. A diferencia de los primeros casos, estos niños no gritaban ni lloraban. Aparecían en el hospital inconscientes, sin identificación y sin padres ni familiares. "El problema es el traslado en condiciones caóticas. No es lo que uno quisiera recibir, es decir, un paciente en ambulancia, con una vía tomada en el trayecto", explica el pediatra especializado en emergencias con la voz quebrada por el llanto. "Me afecta mucho porque estos pacientes que hemos celebrado que los han rescatado vivos terminan falleciendo o en condiciones muy disminuidas, sobre todo con el tema de las amputaciones o con daño renal". Fuente de la imagen, AFP via Getty Images A sus 62 años, el doctor X siente "pena" de pedir anonimato, pero está convencido de que puede "lograr mucho más siendo discreto en este momento". Final de Más leídas En el pasado le reventaron los vidrios de su auto tras negarse a prescribir un antibiótico. En sus 34 años de experiencia, nunca había presenciado tanto caos como el que desencadenaron los terremotos, ni siquiera en las circunstancias de conmoción social más importantes que se han registrado en Venezuela y que ha presenciado como médico: El Caracazo (1989), el deslave de Vargas (1999) y la pandemia por el coronavirus (2020 y 2021). "A veces siento que ya no quiero ser pediatra. La mirada de esos niños se queda con uno para siempre", dice mientras aparta la cámara durante una videollamada para llorar. El doctor X asegura que esta vez cada niño que llega a sus manos le recuerda a sus nietos o a sus hijos cuando eran pequeños. "Lo más duro es la incertidumbre de no saber qué decir cuando preguntan por sus padres o saber que ya fallecieron pero no poder decirles la verdad". ImprobableEl nuevo podcast de BBC Mundo sobre un amor que triunfó contra todo pronóstico Episodios Fin de Podcast Mientras al doctor X le preocupan los niños, el doctor R lamenta las secuelas psicológicas y emocionales en los ancianos. A kilómetros de distancia, en otro hospital de Caracas, el doctor R inició su carrera como médico internista hace unos años. También pide preservar su nombre para evitar represalias. "Muchos pacientes de la tercera edad se quedaron solos, sin ningún familiar ni apoyo. Muchos no recuerdan ni cómo se llaman, no saben nada, ningún dato relevante sobre su identidad… Digamos que han hecho amnesia de ese momento". Durante las últimas dos semanas, el doctor R ha trabajado más allá de su horario reglamentario, incluso en sus días libres. "Paso por el hospital por decisión propia, porque no puedo estar tranquilo. Uno no está durmiendo bien, uno no descansa y eso tiene su consecuencia mental y física". "No se trata sólo de los pacientes de la tragedia, sino también de los que ya estaban hospitalizados y requieren atención". Al igual que sus pacientes, durante los primeros días le preocupaba ser víctima de las réplicas. Fuente de la imagen, AFP via Getty Images El laboratorio del hospital donde el doctor R trabaja no estuvo operativo durante las primeras 48 horas después de los terremotos, por lo que no se podían hacer pruebas para "identificar los niveles de sustancias tóxicas" en los pacientes que

Fuente: BBC Mundo — Ver nota original

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