Voto colombo-venezolano: memoria activa contra el fantasma del chavismo

Voto colombo-venezolano: memoria activa contra el fantasma del chavismo

Más de dos millones de venezolanos residentes en Colombia se enfrentan a un proceso electoral presidencial cargado de significado histórico. Tras escapar de la crisis económica y política que devastó Venezuela, esta comunidad contempla las elecciones del 31 de mayo con una mezcla de inquietud y responsabilidad. La candidatura de Iván Cepeda del Pacto Histórico, quien avanzó a segunda vuelta con el 40,2% de los votos, ha activado las alarmas entre un electorado que ya experimentó en carne propia el modelo de gobierno revolucionario implantado por Hugo Chávez y continuado por Nicolás Maduro.

La comunidad colombo-venezolana representa un bloque electoral de considerable peso en los comicios. Según Gaby de Meneses, presidenta de la Fundación Taap, este grupo abarca aproximadamente el 5% del censo electoral colombiano, incluyendo 55.000 venezolanos registrados, más de 600.000 colombo-venezolanos y 1.400.000 colombianos retornados e hijos de migrantes venezolanos. Este potencial electoral podría ser determinante en una segunda vuelta con resultados cerrados, convirtiendo su participación en un acto de trascendencia política más allá del simple cumplimiento cívico.

Para muchos de estos votantes, las elecciones constituyen un ejercicio de memoria activa y defensa democrática. La preocupación principal radica en los discursos políticos que guardan similitud con la retórica de Chávez y Maduro, particularmente aquellos que hablan de una "revolución permanente". Quienes vivieron bajo esos gobiernos conocen las consecuencias de largo plazo: deterioro institucional, atropello sistemático de derechos humanos y erosión de las libertades fundamentales. Este conocimiento experiencial influye decisivamente en sus decisiones de voto.

El voto en Colombia adquiere para esta población una dimensión reivindicatoria personal y colectiva. Representa el ejercicio de derechos que les fueron negados en su país de origen, como la libertad de sufragio secreto sin interferencia estatal. Para muchos, votar en Colombia es también una forma de proteger institucionalmente a ambas naciones del colapso que presenciaron. A pesar de la indiferencia de los candidatos hacia la agenda migrante, la comunidad colombo-venezolana participa en estos comicios motivada por la necesidad de preservar la estabilidad democrática y evitar que patrones políticos destructivos se repitan.

Fuente: Tal Cual — Ver nota original

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